Tradición llena de fe

Recrear el nacer de nuestra fe en Jesús se manifiesta al colocar los Nacimientos. Tres herederas de esa tradición muestran sus tesoros [doap_box title=»Nacimiento bicultural» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] [/doap_box] En muchos hogares nicaragüenses, instalar el Nacimiento donde se representa el misterio de la Natividad del Señor Jesús es todo un acontecimiento familiar, un ritual que inicia […]

  • Recrear el nacer de nuestra fe en Jesús se manifiesta al colocar los Nacimientos. Tres herederas de esa tradición muestran sus tesoros
[doap_box title=»Nacimiento bicultural» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

[/doap_box]

En muchos hogares nicaragüenses, instalar el Nacimiento donde se representa el misterio de la Natividad del Señor Jesús es todo un acontecimiento familiar, un ritual que inicia desde mediados del mes de noviembre y empieza al desenvolver, como viejos tesoros, las figuritas y objetos guardados entre papeles y cajas para que se conserven de la mejor manera. Según datos, el origen de reproducir en imágenes el Nacimiento de Jesús se remonta al siglo XIII por iniciativa de San Francisco de Asís.

En Nicaragua, tres mujeres involucradas con el arte y la tradición de recrear las diferentes estampas del Nacimiento, Ilse Ortiz de Manzanares, Rosa Delfina Lacayo y Nuncia Fajardo comparten sus recuerdos y vivencias familiares alrededor de esa bella costumbre.

Herencia de las madres
Ilse Ortiz cuenta que instalar el Nacimiento del Niño Jesús para ella es una tradición que heredó de su madre, abuela y tías. “Yo crecí viendo instalar los Nacimientos en casa de mi abuela y mi madre en León y de ellas aún conservo algunos truquitos para que mi Nacimiento sea una semejanza al pasaje bíblico”.

Ortiz, quien también es una artista del pincel, narra que de su madre aprendió a construir el suelo y las piedras a base de papel y pinturas para teñir ropa. “De mi madre también aprendí a construir los oasis usando espejos y la grama, los hago igual que ella. Días antes pongo chilla en un bramante y diario la riego hasta ver que las hojitas salen, eso se usa como el pasto donde se colocarán los animales”.

El Nacimiento que coloca Ilse Ortiz en su vivienda ubicada en Las Colinas está envuelto en muchos sentimientos y recuerdos familiares. “Cada 24 de diciembre, a la medianoche, coloco un Niño Dios antiquísimo que me regaló mi tía Conchita. Esa imagen me la dieron porque la pedí tanto, que al final me la regalaron”.

Aunque Ilse Ortiz no deja que le ayuden a instalar el Nacimiento, ha inculcado en sus hijos el deseo de colocar un altar al Niño Dios en sus casas. “Mis tres hijos mantienen la tradición, aunque viven en otros países también ponen un Nacimiento en sus casas”.

Nacimiento bicultural
La casa de la artista de la cerámica, Nuncia de Fajardo, en Los Robles, está vestida de rojo y verde y en cada rincón hay un Nacimiento que admirar. Este año ha colocado cinco Nacimientos de diferentes tamaños y es una tradición institucionalizada en su hogar a lo largo de su matrimonio. “Vengo de una familia italiana donde poner Nacimiento es toda una costumbre, en mi ciudad, Bologna, el Nacimiento es viviente”.

“Para mí, la Navidad es la época más bonita del año y cuando me casé y crecieron mis hijos, quise transmitir esa alegría y ese sentimiento tan especial, tanto así que ellos dicen que quisieran que la Navidad fuera todo el año”.

Fajardo indica que en su caso esperar la Navidad es un compartir de toda la familia. “Desde que mis hijos eran pequeños, los dejaba que participaran en el arreglo del Nacimiento, aún conservo piezas pintadas por ellos cuando eran niños, ahora que son mayores (29, 28 y 24 años) siempre me ayudan, uno coloca las luces, el otro saca las cajas y cada uno se encarga de arreglar diferentes espacios”.

En esta familia se conservan algunos aspectos culturales de Italia y Nicaragua. Por eso, a la par de que se recrean Nacimientos con pueblitos donde hay nieve, se patina y se hacen muñecos de nieve. También se arreglan Nacimientos muy a lo nica con musgos, ranchitos y carretas. “Mantenemos las dos tradiciones, por eso en mi casa el 24 de diciembre se hace cena navideña, algo muy íntimo en familia, pero al otro día hacemos un almuerzo navideño donde invitamos a ciertos amigos”.

En el corazón
Rosa Delfina Lacayo, propietaria de la tienda Mama Delfina, cuenta que desde niña en su casa se instalaban Nacimientos, “pero nos encantaba ir a Granada a ver las recreaciones de unas tías que hacían cosas muy bonitas. Ya casada he conservado la tradición pero también sé que el Nacimiento no es sólo algo exterior sino que se debe vivir desde adentro, vivir ese amor que trajo Jesús y sobre todo compartirlo con los demás”.

Para Lacayo es importante mantener las costumbres y no dejar que se pierdan al paso del tiempo como la carta al Niño Dios. “Esta tradición se puede mantener y hacer una carta pidiendo que nos traiga los valores que necesitamos: el amor, fraternidad, compañerismo. Para que el Niño Dios nazca en Nicaragua en vez de que nos peleemos en Nicaragua”.

En casa de Lacayo cada rincón también se aprovecha para recrear el Nacimiento. “Yo pongo Nacimientos en cada espacio, desde el aire libre hasta en el último rincón, sin importar de qué material esté hecho”.

Nosotras

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí