Nuevo hogar. Silvana Vivas de Lacayo, la hermana Nora Cruz Angulo y Maricela Guirola se esfuerzan para que decenas de niñas reciban alegría y amor. (LA PRENSA / U. MOLINA)

Segundas oportunidades para niñas en riesgo

Tres grupos de mujeres nos presentan las distintas obras que realizan en beneficio de los más necesitados. Estos son ejemplos altruistas en Navidad Hace un par de años, el padre Miguel Mántica Cuadra, fundador y presidente de la Fundación Nueva Vida, decidió materializar una obra en nombre de Dios que satisficiera la necesidad que padecen […]

  • Tres grupos de mujeres nos presentan las distintas obras que realizan en beneficio de los más necesitados. Estos son ejemplos altruistas en Navidad

Hace un par de años, el padre Miguel Mántica Cuadra, fundador y presidente de la Fundación Nueva Vida, decidió materializar una obra en nombre de Dios que satisficiera la necesidad que padecen diversas niñas en riesgo y en septiembre del 2005 se inauguró el Hogar de Niñas San José Protector, en Tipitapa.

Silvana Vivas de Lacayo fue una de las mujeres, miembros de esta directiva, que se sumó al esfuerzo con el padre Mántica desde sus comienzos y asegura que desde entonces ha visto la providencia de Dios, pues han logrado mantener el hogar con el apoyo de personas y empresas nacionales e internacionales con lo cual albergan, alimentan y educan a 37 niñas entre 3 y 15 años de edad.

“Podemos decir con satisfacción que con mucho esfuerzo y apoyo y porque el Señor siempre va delante de nosotras hoy podemos ofrecer un hogar integral a estas niñas para reconstruir sus vidas. Son niñas que vienen de todas partes del país y que cada uno de los involucrados siente como sus hijas”, indica Vivas de Lacayo.

En este hogar hay cuatro casitas donde residen las pequeñas. También funciona un colegio, hay una capilla y mucho espacio para que las niñas se entretengan y para que se construyan más casitas que alberguen a nuevas visitantes que son cuidadas por las Hermanas de la Asunción, lideradas por la hermana Nora Cruz Angulo y el apoyo de diversos grupos.

Marcela Guirola, coordinadora de un grupo de jóvenes que se encarga de recrear a las niñas, asegura que es muy gratificante verlas sonreír y compartir un poco de su tiempo con ellas celebrando sus cumpleaños, comuniones, quince años y Navidad porque se les enseña que la vida tiene más que ofrecerles y Dios las protege con obras como estas.

Nosotras

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