- A juicio de los analistas, un sectordel “oficialismo” no comparte la visión del país de Hugo Chávez
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CARACAS/EFE
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, perdió en las urnas por primera vez desde su llegada al poder en 1999 ante una oposición que habla de “reconciliación” y un sector del “chavismo” alejado de su visión del país.
Reelegido hace justo un año por una amplia mayoría de venezolanos que le otorgaron un nuevo mandato con un 63 por ciento de votos, Chávez ha quedado derrotado en su intento de reformar la Carta Magna de 1999 para, según él, acelerar el rumbo hacia lo que llama “socialismo del siglo XXI” y dar “más poder al pueblo”.
En vista de los resultados, en los que más del 50 por ciento de la población dijo “no” al proyecto que impulsaba, el “pueblo” no ha querido el poder del que habla, pese a una campaña en la que el Presidente, conocedor del apoyo de sus incondicionales, ha buscado identificarse con el objeto del referendo.
Pese a ello, y así lo interpretan los analistas, una parte importante de electores considerados “chavistas” no le ha dado su voto, al optar por el “no” a la reforma o por la abstención.
“Una parte importante del chavismo decidió no votar”, dijo el analista Luis Vicente León, quien consideró que el Presidente va a emprender ahora una “estrategia de reconquista” de esos electores que desertaron de sus filas.
No se descarta que Chávez decida, tras lo ocurrido, cambios en su gobierno y en el partido para reavivar fuerzas y hallar otra manera de avanzar en sus propuestas como él mismo lo dijo en la madrugada del lunes al reconocer la victoria de los opositores y constatar que “por ahora” no pudo concretar su propósito.
MADUREZ
En una jornada electoral ejemplar, que dio muestra de madurez democrática, según han coincidido en destacar políticos y analistas, Venezuela apartó los cambios que impulsaba su presidente, sin caer en caos o violencia, como auguraban algunos.
En opinión del arzobispo Roberto Luckert, el país “demostró ser democrático” y se pudo ver que “los problemas se resuelven a través de los votos y no a través de la confrontación y la beligerancia”.
La oposición debe trabajar “a partir de ahora” para reducir la abstención electoral y, adicionalmente, “tomar conciencia” de que “la única forma en la que podemos salir de los problemas es a través del voto y no de la violencia”, aseveró.
La victoria del “no” a la reforma constitucional se selló con el voto de 4.5 de los 8.8 millones de personas que participaron en el referendo, en el que se registró la abstención de 7.2 millones de electores.
Luckert agregó que el potencial de casi 12 millones de electores que no apoyó a Chávez debe ser el objetivo de conquista de la oposición de cara a las elecciones regionales del próximo año.
Así lo cree León, según el cual las declaraciones de los líderes opositores, especialmente el ex candidato presidencial Manuel Rosales, a favor de una “reconciliación” de los venezolanos se encaminan en esta dirección.