José Alberto Cajina, del Notre Dame subiendo “el temblómetro” con los ojos vendados (LA PRENSA/C. LAGUNA)

Desafiando el vértigo

La final de Desafío X-Treme 2007 está a la vuelta de la esquina y con sobredosis de adrenalina [doap_box title=»TOME NOTA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Si desea vivir esta y más aventuras, ideales para trabajar en equipo y elevar la confianza personal para asumir riesgos, llame a El Laurel a los teléfonos: 279-9453 ó 276-4002. [/doap_box] Está […]

  • La final de Desafío X-Treme 2007 está a la vuelta de la esquina y con sobredosis de adrenalina
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Si desea vivir esta y más aventuras, ideales para trabajar en equipo y elevar la confianza personal para asumir riesgos, llame a El Laurel a los teléfonos: 279-9453 ó 276-4002.

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Está a punto de cerrarse el último capítulo de la aventura más extrema del año y las cosas se ponen color de hormiga para Las Águilas del Teresiano y Las Panteras del Notre Dame.

En la penúltima prueba de la final del Desafío X-Treme 2007 —concurso intercolegial organizado por el suplemento juvenil Aquí Entre Nos del Diario LA PRENSA— los muchachos retaron al peligro en las alturas, durante las dos pruebas de 20 puntos cada una, realizadas en el Centro de Liderazgo y Trabajo en Equipo El Laurel.

La primera prueba consistía en escalar una pared de 15 metros, teniendo como soporte un cable sujetado por el otro miembro del equipo. En esta primera parte participaron los cuatro concursantes y el experto en la materia, Rafael López, se encargó de las evaluaciones del tiempo.

Los primeros en escalar fueron los chicos del Notre Dame y ganadores de la primera temporada de este año, José Alberto Cajina y Jazmín Cajina, quienes al parecer no han dejado de entrenar desde su triunfo el semestre pasado, pues su desempeño en las pruebas fue muy bueno y del trabajo en equipo ni hablar. Anielka Ortega y Luis Toruño, del Teresiano y ganadores de la segunda temporada, demostraron por qué alcanzaron la corona hace un par de semanas cuando les tocó el turno de competir en El Laurel.

“Me siento bastante tranquilo porque confío en mi pareja, sé que vamos a ganar”, platicó José Alberto “La Pantera” del Notre Dame, quien al igual que su compañera Jazmín, se sentía preparado y ansioso por continuar con los retos.

La segunda parte del desafío puso a prueba más que la habilidad de los concursantes, la comunicación y la confianza en el dúo. En este reto los muchachos debían subir un poste de 10 metros con los ojos vendados, guiados únicamente por la voz de sus compañeras. Al llegar a la cima debían pararse y realizar un salto con el objetivo de colgarse de un trapecio colocado a dos metros del poste para alcanzar los 20 puntos de la prueba.

“Es lo más bestial que se pueda experimentar, una mezcla de miedo y emoción al límite”, explica Luis, del Teresiano, luego de pasar el trago amargo de enfrentarse a las alturas.

Sin duda alguna la competencia está cada vez más reñida, y nadie sabe lo que espera en la final del Desafío X-Treme a realizarse el próximo sábado, si querés mantenerte al tanto buscá los resultados en tu suplemento Aquí Entre Nos de este viernes.

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