- Empresarios indican que incremento de inflación debe abordarse integralmente, lo cual pasa en parte por la reducción de los apagones
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En Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) sugirió abordar el aumento de la inflación, es decir el alza generaliza de los precios, de forma integral para evitar un mayor crecimiento del indicador que, en parte, afecta el poder adquisitivo de la población.
Entre tanto la Asociación Nacional de Avicultores y Productores de Alimentos (Anapa) aseguró ayer que no aplicarán nuevos incrementos, al menos en los próximos dos meses y medio, en los precios de la carne de pollo y en los huevos, dos de los principales productos de consumo básico de los nicas.
En las últimas semanas la libra de pollo pasó a costar de poco más de 15 córdobas, a los actuales 18.50 córdobas, en la venta final al consumidor. Mientras que la cajilla de huevos pasó de 45 córdobas, en promedio, a 60 córdobas.
Alfredo Vélez, presidente de Anapa y vicepresidente del Cosep, indicó que esos precios deberán mantenerse hasta enero próximo. “Porque estamos anunciando, en conjunto con la Asociación de Pequeños y Medianos Productores Avícolas de Nicaragua (Apemepan), el compromiso de sostener (mantener) los precios de la carne de pollo y de los huevos, como un aporte a la economía familiar”, argumentó.
Alfonso Valerio, presidente de Apemepan, aclaró que el valor de la cajilla de huevos puesta en granja oscila entre 53 y 54 córdobas. La libra de pollo, por otro lado, llega a los mayoristas hasta en 17.40 córdobas según los cortes.
Valerio reiteró que esperan que toda la cadena se sume al compromiso de mantener los precios, por el bien de los consumidores.
El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, junto a Mario Zelaya, miembro de la Cámara de la Construcción de Nicaragua, coincidieron ayer en el programa Primera Plana, de Canal 2 y LA PRENSA, que la inflación debe verse de forma conjunta.
“Hay que corregir el tema de fondo que es la inflación, tenemos que hacer un espacio de concertación y buscar soluciones conjuntas”, planteó Zelaya en el contexto de la negociación del nuevo salario mínimo, que inició la semana pasada.
En esta primera reunión el Gobierno y los sindicatos, con la abstención de la empresa privada, fijaron el costo de la canasta básica reestructurada en 7,400 córdobas, uno de los parámetros para establecer el nuevo sueldo mínimo, que en promedio ronda actualmente 1,600 córdobas.