- Experto aconseja cambios integrales
El gobierno del presidente Daniel Ortega mantiene aún “bajo sombra” los alcances de la anunciada reforma fiscal.
Entre tanto, el experto fiscal Julio Francisco Báez valoró que la reforma debería garantizar, entre otras cosas, una mejor recaudación de impuestos. Ejemplificó que la reforma no necesariamente debe significar aumentar los impuestos, sino aumentar el número de contribuyentes y combatir el contrabando.
Báez dijo que una reforma integral, que sea consensuada, puede recaudar lo suficiente como para superar el déficit fiscal del país, es decir la diferencia entre los ingresos y los gastos del Presupuesto.
Báez, quien participó ayer en el programa Primera Plana de Canal 2 y LA PRENSA, recordó que en los últimos 17 años las reformas fiscales que se han creado han sido “casi exclusivamente” recaudatorias.
“No han tratado de incorporar la racionalidad, la equidad, los principios constitucionales de capacidad contributiva, que dicta que pague más el que más tiene”, recalcó el especialista.
En ese sentido, manifestó que ve positivo que posiblemente se incorpore en la reforma descrita la tarifa regresiva del Impuesto sobre la Renta (IR), a través de la cual se pretende que paguen tal tributo aquellos asalariados que ganen más de 8,000 córdobas al mes.
Actualmente los asalariados que tienen un sueldo a partir de los 4,800 córdobas al mes deben pagar el IR.
AÚN EN ELABORACIÓN
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, aseguró que están trabajando todavía en la propuesta de reforma tributaria.
Aunque aclaró que la responsabilidad de la misma está en manos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), entidad que hasta ahora no ha brindado mayores detalles al respecto.
No obstante, Rosales añadió que la reforma tributaria no busca crear nuevos impuestos, sino ampliar el universo de contribuyentes, por ejemplo.
Báez refirió que en una reforma tributaria debería considerar, aparte de lo que se recauda, lo que se deja de recaudar.
“El Gobierno pierde (en concepto de lo que deja de recaudar) el 12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) por contrabando, exoneraciones y la evasión de impuestos. Estamos hablando de entre 12 mil y 15 mil millones de córdobas, esa es una cantidad escalofriante”, aseguró.
En ese sentido, indicó que si hubiese una política nacional de incentivos y control de la evasión y del contrabando, quizás no habría pérdidas para el Gobierno y no se registraría un déficit en el Presupuesto de la República, que para el 2008 prevé ingresos totales por poco más de 23 mil millones de córdobas, aunque el techo de gasto es de unos 28 mil millones de córdobas.
La diferencia que corresponde al déficit fiscal, es decir unos 5,000 millones de córdobas, son cubiertos con donaciones y préstamos de la comunidad internacional.