BUENOS AIRES/AP
El próximo viernes, a las 08:00 horas locales, dos días antes del comienzo de la votación deberá cesar la campaña para la elección presidencial que para muchos observadores ha sido una de las más aburridas y de resultado más previsible de las últimas décadas.
En este último tramo la candidata oficialista, senadora Cristina Fernández, esposa del presidente Néstor Kirchner, tratará seguramente de consolidar una ventaja que según una decena de encuestas se presenta como difícilmente descontable.
Simultáneamente, sus 12 contendientes, pero en particular los dos con mayores intenciones de votos, la moderada Elisa Carrió y el economista Roberto Lavagna, pugnarán por concretar la hazaña política de forzar a una segunda vuelta, que debería realizarse el 25 de noviembre.
La Nación y Clarín, los dos principales diarios, publicaron sondeos de diez empresas y aunque con distintos porcentajes, todos coincidieron en que Fernández, candidata del centroizquierdista Frente para la Victoria, quedaría consagrada el domingo 28 de octubre Presidenta de la Argentina, la primera mujer en lograrlo en los anales argentinos.
Para evitar la segunda vuelta el candidato triunfante necesita una votación del 45 por ciento, o superior al 40 por ciento con una ventaja mayor a diez puntos sobre el segundo candidato más votado.
Las encuestas otorgan a la candidata gobiernista entre el 40 y el 47 por ciento de votos, a Carrió alrededor del 14 por ciento y a Lavagna un 10 por ciento.