Joe Torre no era propiamente un buen manager cuando llegó a los Yanquis en la primavera de 1996. Los Yanquis tampoco eran el gran equipo que son ahora, pese a sus recientes reveses.
Sin embargo, una de las más estables y exitosas relaciones que se habían cultivado en el beisbol en los últimos años llegó a su final ayer, cuando Torre dijo no a una oferta de los Yanquis, de cinco millones de dólares, más incentivos, por una temporada.
El dueño de los Yanquis, George Steinbrenner, había advertido que Torre no estaría de regreso al timón del equipo, si los Yanquis no superaban a Cleveland en la primera ronda de los play offs y eso pudo haber apurado la decisión de Joe.
EL MEJOR PAGADO
El próximo 31 de este mes, se termina el contrato que une a Torre con los Yanquis. Es un pacto de 19.5 millones de dólares por tres años, que lo habían convertido en el timonel mejor pagado de la historia.
Este año, Torre ganó 7.5 millones. Y la oferta era de 5 millones por la campaña, más un millón por avanzar en cada una de las etapas de la postemporada, hasta llegar a 8 millones. Pero sólo el salario mínimo —los 5 millones— lo mantenían como el mejor pagado, delante de Lou Piniella, quien gana 3.5 millones con Chicago.
“Pensamos que el contrato tenía que estar basado en el desempeño”, dijo el presidente de los Yanquis, Randy Levine. Torre no estuvo de acuerdo y ayer mismo regresó a Nueva York.
DEJA HUELLAS INDELEBLES
Torre comenzó su estadía con los Yanquis en 1996, tras la salida de Buck Showalter, y al ganar ese año la Serie Mundial, le puso fin a una sequía de 18 campañas sin un título. Y tras fallar en 1997, el mentor guió a los bombarderos a la corona en 1998, 1999 y 2000.
El timonel, no sólo tuvo éxito instantáneo pese a los pronósticos de la prensa de Nueva York, sino que también mostró una gran serenidad para “sortear” el temperamento de cocodrilo del propietario del club.
Desde que Steinbrenner compró el equipo a la CBS en 1973, había cambiado al manager 19 veces. Torre, el 20, detuvo ese vertiginoso ritmo soportando con estoicismo, pero sobre todo con una buena cantidad de éxitos, que le permitieron avanzar a los play offs durante sus 12 años al timón.
¿EL TURNO DE MATTINGLY?
Después de ganar cuatro Series Mundiales en sus primeros cinco años en el equipo, Torre pasó los siguientes siete sin capturar el cetro. Y para los Yanquis no hay consuelo con ir a los play offs y no ganar. Así que la relación se afectó y llegó el momento de un cambio.
Se afirma que Don Mattingly, el otrora estupendo inicialista que ha trabajado de coach, encabeza la lista de candidatos para reemplazar a Torre. También se menciona a Joe Girardi, quien lució bien con Florida.
Sea quien sea, no va a tener fácil la tarea de llenar el vacío que deja Torre, quien tuvo marca de 1,173-767 en doce años al timón de los Mulos de Manhattan.