Faltó profesionalismo

[email protected] La derrota de Luis Pérez el sábado ante el ghanés Joseph King Kong Agbeko, refleja las fallas alrededor de la pobre preparación que tuvo el ahora ex campeón mundial gallo de la FIB con miras a esta malograda defensa. Incluso, unas horas antes del combate, me enteré que Pérez tuvo problemas familiares que hasta […]

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La derrota de Luis Pérez el sábado ante el ghanés Joseph King Kong Agbeko, refleja las fallas alrededor de la pobre preparación que tuvo el ahora ex campeón mundial gallo de la FIB con miras a esta malograda defensa.

Incluso, unas horas antes del combate, me enteré que Pérez tuvo problemas familiares que hasta provocaron que agentes policiales lo buscarán en su casa de habitación antes de su viaje a Sacramento, California.

Pero más allá de esas dificultades personales, quedó comprobado que a Luis le faltó profesionalismo para esta defensa.

Actuó como un boxeador irresponsable que tomó a la ligera una defensa de su corona mundial. No se preparó como debía, no entrenó como debía ni tuvo el cuidado necesario para controlar su alimentación.

Recuerdo que después de la pelea con el mexicano Genaro “Poblanito” García, a quien noqueó el pasado 7 de julio, Luis declaró en la Entrevista Semanal del Suplemento Deportivo de LA PRENSA (lunes 16 de julio), que regresaría pronto a los entrenamientos porque estaba en agenda una defensa de su corona.

Dijo que sólo tomaría una semana de descanso, pero al parecer se tomó más de la cuenta.

Y llegó un momento en que su entrenador Reynaldo Mendoza, tuvo que visitarlo en su casa para “invitarlo” a entrenar porque esta pelea con Agbeko ya había sido anunciada luego de su triunfo sobre el “Poblanito”.

NADA DE OTRO MUNDO

Todo ese descuido de Pérez se vio reflejado en su raquítica presentación del sábado, que fue vista por millones de televidentes en Estados Unidos, porque la transmisión fue gratis a través de Showtime.

El africano Agbeko no es un sobrenatural del cuadrilátero. Aquí se dijo que pelea como Azumah Nelson, que era un fuera de serie, pero lo vimos como un boxeador común y corriente, que aprovechó su momento para arrebatar la corona a un campeón del mundo que tomó a la ligera su defensa.

En Nicaragua hay dos o tres boxeadores que fácilmente pueden vencer a Agbeko.

William “Chirizo” González, bien preparado, tiene capacidad hasta de noquear a Agbeko. Daniel Díaz también puede hacerlo, y hay varios muchachos que podrían meter en complicaciones al ahora campeón gallo de la FIB.

Pero el Luis Pérez del sábado era un boxeador que llegó en nada. Anduvo muy por debajo de su nivel, porque desde que sonó la campana lo vimos con los guantes abajo, sin distancia, tratando de improvisar golpes, siendo una presa fácil para un Agbeko que no mostró una calidad llamativa.

Mario García, apoderado de Luis, también tiene cierta responsabilidad en esta falla de Luis, al igual que su entrenador Reynaldo Mendoza, quien siempre critica a los periodistas deportivos por la labor que uno hace, pero no lo hace con sus boxeadores.

Pero indiscutiblemente el mayor responsable es Pérez y seguramente tendrá sus consecuencias, porque en menos de un año vuelve a quedar mal ante la empresa de Don King.

Recuerden que perdió el título supermosca en noviembre pasado por exceso de peso y el sábado perdió por su mala preparación y no porque Agbeko fuera un gran rival.

Quien sabe, tal vez ahora Luis se dedica por entero a su trabajo como administrador del deteriorado gimnasio del Mercado Roberto Huembes, empleo que le consiguió el FSLN, porque mostró muy poco el sábado.

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