(FOTOS: LA PRENSA/ B. PICADO)

Pianista con sabor africano

Kim Thuita es un pianista de Kenia. Está en Nicaragua desde hace un año y toca en diferentes lugares los sofisticados géneros de jazz y blues Han pasado tres horas desde que el pianista empezó a ejecutar diferentes piezas. Es la inauguración del nuevo Restaurante Koi y el pianista interpreta sin parar los temas más […]

  • Kim Thuita es un pianista de Kenia. Está en Nicaragua desde hace un año y toca en diferentes lugares los sofisticados géneros de jazz y blues

Han pasado tres horas desde que el pianista empezó a ejecutar diferentes piezas. Es la inauguración del nuevo Restaurante Koi y el pianista interpreta sin parar los temas más populares de jazz y blues.

Su voz y las notas del piano se combinan de manera única. No para de tocar porque no quiere perder la inspiración.

Kim Thuita, de 44 años, está en Nicaragua desde hace un año. No maneja el idioma español, llegó aquí con su esposa, quien es diplomática de la Embajada de Holanda, y aprendió a tocar piano él solo.

¿Cuándo empezó a tocar el piano y este tipo de géneros?

Empecé a tocar cuando tenía 21 años. Mi familia tiene una conexión con la música, así que no fue difícil para mí meterme en esto. Antes que empezara a tocar profesionalmente, trabajaba en un banco. Después del trabajo solía tocar piano en hoteles. Pasaron cinco años y entonces me dije: “estoy divirtiéndome mucho tocando”. Eso pasó hace mucho tiempo, en 1991.

¿Le gusta Nicaragua?

Sí, sí. Me gusta lo latino y los bailes. Me encanta el gallopinto. Es muy rico. Sólo tengo un año de estar acá. Por eso es que mi español es malo. Sólo sé algunas palabras básicas. Me voy a quedar por tres años más, así que es un montón de música de la que voy a disfrutar, definitivamente.

¿Hay una situación similar de pobreza en Nicaragua y en Kenia?

Sí, sí. La mayoría de los países africanos tienen la misma situación. Todos los países tienen áreas donde hay gente muy pobre, pero claro que también siempre hay gente rica, la misma cosa , sí…

Dijo que tiene raíces musicales.

Sí, sí. Mi papá era conductor de coro, mi hermano es un pianista clásico en Estados Unidos, mi hermana es cantante de jazz en Madrid, y mi mamá, bueno ella no puede cantar ni una sola nota, ella no lo tiene, pero básicamente en la familia todos tienen algo que ver con la música.

¿Cómo supo que este era el género que tenía que tocar?

Crecí escuchando The Commodores, todos los clásicos. Nunca he estudiado música. No sé leer una sola nota. Todo lo que oigo, lo siento y me expreso, por eso es que toco diferentes cosas.

Mi influencia viene de Duke Wellington. Toqué con un trío de “gospel” de cantantes afroamericanas, así que ellas me enseñaron a sentir la música.

¿Cuando va a otros países, también toca?

Sí. Soy pianista. Soy músico y la música no tiene lenguaje. Si vas a China la gente igual te entiende, he estado en Irán que es un país musulmán y ahí también toco música.

Es una bendición que pueda tocar mi música. También he ido a Nairobi, Londres, Alemania y Sudáfrica. Esta es mi primera vez en esta región. Así que estoy entusiasmado porque aprenderé estilos latinos.

¿Siente la diferencia en la cultura?

No, lo único es el lenguaje. La gente me cae bien. Me gusta mezclarme con la gente sencilla, voy al Mercado Huembes a comprar cosas. De hecho mi sombrero de jazz se lo di a hacer a un señor de ese mercado.

¿En serio aprendió a tocar el piano solo?

Nadie me enseñó. Es un don que me dio Dios. Estoy enamorado de esto. Le digo a mi esposa que la música es mi primer amor y se enoja. Pero la música para mí es alma y corazón.

Próximas presentaciones

Kim Thuita estará tocando el próximo viernes 21 en el Restaurante Koi y el jueves 20 y sábado 22 en el Bar Étnico.

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