- El actor británico llega a la mayoría de edad con una película en la que desea demostrar que su capacidad de actuar va más allá de interpretar al niño aprendiz de Mago. Radcliffe cumple los 18 años con una puesta en escena que le permite escaparse del molde de Harry Potter y en la que además presenta su “debut” sexual en la gran pantalla
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Muy pocos lo reconocen sin gafas y el nombre del personaje que lo hizo famoso es mucho más conocido que el suyo propio. Se entiende. Después de haber protagonizado nada menos que cinco películas como Harry Potter, es difícil imaginarlo en otra película a Daniel Radcliffe (Sí. Así se llama realmente). Y habiéndolo visto crecer en cine y primera persona, hoy también somos testigos del crecimiento profesional, alejándose de aquel encasillamiento de Harry Potter, para protagonizar una película completamente diferente como December Boys, la historia de cuatro huérfanos adolescentes de un convento australiano que se centra más en las virtudes y defectos de la amistad cuando la soledad y el rechazo son los peores amigos. Una historia más madura que incluye el debut sexual en cine de Daniel Radcliffe, con una chica que además le rompe el corazón (en la ficción claro).
Tratando de conservar una vida normal, fuera de Hollywood, Daniel comparte su tiempo libre con dos perros terrier llamados Binka y Nugget y escucha música de los grupos The Strokes y The Pixies, como cualquier otro adolescente. Entre la segunda y la tercera película, incluso hubo cierto retraso porque sus padres quisieron que Daniel fuera a una escuela estándar con chicos de su edad. Y sin dejar los estudios por el cine, el año pasado obtuvo el puntaje máximo en los exámenes de Literatura Inglesa, Filosofía, Historia y Religión durante su primer año universitario.
¿Crees que sea posible alejarte del encasillamiento de Harry Potter? ¿No necesitaste algún truco de magia para encontrar suficiente tiempo para filmar otra película en medio de las diferentes versiones de Harry Potter?
Después de filmar Goblet of Fire y antes de empezar con Order of the Phoenix, por primera vez, supe que iba a tener tiempo suficiente como para hacer algo diferente y por eso empecé a buscar una nueva película. Y la película December Boys también ayudó porque la filmamos en apenas seis semanas.
La traducción del título sería Chicos de Diciembre, pero ya cumpliste 18. ¿No dejaste de ser un chico, ya?
Mentalmente lo sigo siendo.
¿Ves algo diferente a los 18 años? ¿Hay algo que haces ahora y antes no podías por ser menor?
Por ejemplo, tomar alcohol en Inglaterra o incluso en Estados Unidos, si lo pido con suficiente amabilidad (En EE.UU. es ilegal vender alcohol a los menores de 21 años). Es muy extraño. El día que cumplí 18 años, me miré al espejo y me pregunté cómo debía actuar alguien de 18. ¿Qué tengo que hacer diferente? Los primeros treinta días, sentía la necesidad de verme más grande. Supongo que el crecimiento es una de esas cosas que suceden sin darte cuenta.
Hasta que empiezas a fumar.
(Vuelve a reír) Y tomas mucho más. Una de las cosas más extrañas que pasa a los 18 años es que hay algo mejor que poder tomar alcohol. Es mucho más excitante poder comprar tragos para otras personas. Ahí es donde uno se siente más grande.
Recién hablaba de fumar, porque la gente se sorprende cuando te ve fumando en la película December Boys ¿Lo hiciste sólo para la filmación o fumas de verdad?
No, no fumo en la vida real. El otro día me lo preguntó un chico de diez años, aterrorizado, después de ver la película. Tuve que aclarar que en la filmación no habíamos usado cigarrillos de verdad y tenían un gusto horrible.
¿Entre tantos ofrecimientos qué te llevó a decidirte por una película como December Boys más allá de las series de Harry Potter?
Por un lado era una forma de escaparme de Harry (Potter). Quería hacer algo que fuera diferente. El guión (de December Boys) venía de una novela famosa y fue hermoso leerlo. Eso sólo lo resaltó entre otros ofrecimientos y además me gustaba la idea de filmar en Australia.
¿Entre la playa y los escenarios de Australia, sin la presión de Harry Potter, la filmación resultó como unas buenas vacaciones?
No. Las vacaciones recién las tuve después, porque me quedé dos semanas más en Australia. Pero durante la filmación trabajamos muy duro. Para darte una idea, filmamos desde las once de la mañana del 23 de diciembre hasta casi las cuatro de la mañana de la Nochebuena, en plena Navidad. Las jornadas tenían casi 16 horas diarias, pero tampoco me puedo quejar porque lo disfruté.
¿La escena de amor entonces la filmaron ese día? Debe haber sido un buen regalo de Navidad.
Sí. (Ríe) Fue un gran día, un día muy pero muy bueno.
Con December Boys y Harry Potter filmaste por duplicado el tímido primer beso de un adolescente. ¿En la vida real, tu “primera vez” fue tan romántica como en el cine?
Puedo recordar hasta la música que pasaban, pero no era demasiado romántica. Se llama All My New Best Friends del grupo Six By Seven y es fantástica. Es una canción delicada, pero en una parte es demasiado punk. Me acuerdo que estábamos en el momento más apasionado, en medio del beso, cuando la canción terminó con un rock pesado muy punk, rompiendo con todo el clima. Ese fue mi primer beso.
¿La fama de Harry Potter ayuda a conquistar mujeres?
No, porque cuando me conocen se desilusionan bastante. (Riéndose) Todas asumen que un actor es muy cool en la vida real y piensan que todo el tiempo me visto como cuando voy a un estreno. Pero cuando me conocen y me ven con jeans, no quedan muy impresionadas.
¿Te rompieron el corazón alguna vez, en la vida real?
Sí, claro que me han roto el corazón, por supuesto. Todos hemos pasado por esa clase de experiencias y es algo que viven tanto hombres como mujeres.
¿Crees que sea posible que alguien se convierta en cura porque le parten el corazón, como pasa en December Boys?
Es un punto bastante interesante. Mi lectura de esa experiencia es que lo hirieron demasiado y fue una forma de alejarse del mundo. El trabajo ideal para mi personaje bien pudo haber sido el de un bibliotecario porque lo hubiese mantenido en la soledad, es un poco el mapa que te marcan ciertas experiencias.
¿Tu personaje es católico con educación religiosa, pero en la realidad ejerces la religión judía?
No soy muy religioso, para nada. Pero estoy muy orgulloso de ser judío y supongo que la mejor forma de demostrarlo es contando chistes judíos.
¿Ahora que sabes un poco más sobre la vida de los huérfanos, considerarías adoptar un hijo como lo hicieron Brad Pitt, Tom Cruise o Steven Spielberg?
(Se toma unos segundos para pensarlo) … Supongo que sí. Todavía tengo un largo camino por recorrer. Dependerá de ciertas circunstancias. No lo sé… No es una pregunta donde pueda darte un sí o un no por respuesta.
¿Podemos confirmar entonces que, al menos por ahora, no vas a adoptar ningún hijo?
¡Tengo tres! (Ríe a carcajadas) No, no, nada de hijos por ahora.
¿Piensas filmar alguna otra película que nada tenga que ver con Harry Potter?
Acabo de terminar My Boy Jack, sobre una familia durante la Primera Guerra Mundial que pierde al hijo, que soy yo. Es un guión espectacular.
¿Y teatro, como ya lo hiciste en Londres?
Absolutamente. El año que viene, en Nueva York, voy a presentar una obra en Broadway. Va a ser muy excitante.