El uso de los anticonceptivos de emergencia (en pastillas o inyectables) se ha popularizado recientemente.
Sin embargo, el doctor Alejandro Pérez Fabbri asegura que esta popularidad arriesga enormemente la salud de la mujer, pues su uso regular puede provocar embolia y trombosis cerebral o incluso causar la muerte.
Las píldoras anticonceptivas de emergencia se venden en Nicaragua sin prescripción médica y se les conoce también como píldora de la mañana siguiente o Plan B.
La doctora Michelle Herrera explica que las píldoras son más comunes que los inyectables y que estas se tratan de dosis especiales de hormonas para prevenir el embarazo después de una relación sexual sin protección, cuando falla el método regular o en caso de violación.
Los especialistas coinciden en que estas pastillas dan al cuerpo de la mujer en sólo dos o tres tabletas la dosis completa de las píldoras diarias de planificación regular, provocando trastornos hormonales y efectos secundarios, como retraso o adelanto de la menstruación, aumento del sangrado, dolor en los pechos y otros.
Se pueden formar coágulos de sangre que se dirijan a las venas o al cerebro provocando embolia o trombosis por obstrucción de las venas y hasta provocar la muerte. La mujer que toma esta píldora juega a la ruleta rusa: un día la puede salvar sin consecuencias y a la siguiente mandarla al hospital o bien lograrlo a la primera, explica Fabbri.
Sobre este anticonceptivo de emergencia existe además un debate mundial sobre si es o no un abortivo, pues aunque no interrumpe un embarazo en curso ni afecta el desarrollo de un embrión (óvulo fecundado ya implantado en el útero de la mujer), si puede evitar que el óvulo fecundado se adhiera al útero, interrumpiendo la concepción, que la Iglesia católica considera el inicio de la vida.
La doctora Sonia Castro, de la Clínica Rivero, sostiene que los efectos de la píldora se reducen si esta se usa realmente como un método de emergencia y no como un método regular.
No se va usar una semana y a la siguiente o cada mes o tres meses. Se puede usar una vez al año, en caso de verdadera emergencia y no como un anticonceptivo regular porque si es peligroso, indica.