- BCN publica informe sobre el programa económico que pretende firmar con el FMI a fines del mes
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Ver Infografia > El gobierno del Presidente Daniel Ortega se compromete aumentar el gasto en pobreza del 16.9 al 17.8 por ciento con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) entre el 2007 y el 2010, en el marco del Programa Económico y Financiero (PEF) que pretende firmar con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El informe, divulgado por el Banco Central de Nicaragua (BCN), confirma que el eje principal del programa económico, que podría ser discutido y posiblemente aprobado por el FMI a finales de septiembre, es la reducción de la pobreza, garantizando la estabilidad macroeconómica.
“El PEF ha sido diseñado incorporando indicadores sociales en adición a los indicadores macroeconómicos… el Gobierno no espera obtener resultados macroeconómicos favorables con estancamiento o deterioro de los principales indicadores de desarrollo humano”, sostiene el BCN.
“Por el contrario —agrega— el cumplimiento de indicadores sociales, vinculados a la reducción de la pobreza, en el mediano y largo plazo, acompañarán a los indicadores macroeconómicos para medir el desempeño del PEF”.
Para ello, el Gobierno apuesta a lograr que la economía nacional registre un crecimiento del 5 por ciento anual de aquí al 2010; mantener la inflación, es decir el alza generalizada de los precios, en torno al siete por ciento anual; e igualmente ampliar la cobertura escolar, reducir el analfabetismo y ampliar la cobertura de los servicios básicos, por ejemplo.
También añade que “la política monetaria continuará orientada a garantizar la estabilidad de la moneda”, por lo que asegura que la tasa anual del deslizamiento del córdoba con respecto al dólar de Estados Unidos se mantendrá en cinco por ciento anual.
INSUFICIENTE
No obstante, la meta de crecimiento económico es insuficiente para que el Gobierno pueda cumplir con el objetivo final que se propone: reducir la pobreza, que actualmente afecta al 46 por ciento de los 5.1 millones de nicaragüenses, según especialistas consultados.
“Con este nivel de crecimiento no se logrará reducir la pobreza”, puntualiza el economista Néstor Avendaño, quien asegura que para tener un impacto considerable en la reducción de la pobreza se necesita un crecimiento sostenido mínimo de entre siete y 10 por ciento anual.
El también economista, Alejandro Arauz, sostiene que es “muy difícil” reducir pobreza con el nivel de crecimiento proyectado por el Gobierno para los próximos tres años.
Recordó que sólo este año el país dejará de producir alrededor de 65 millones de dólares en PIB y unos 25 mil empleos que no se podrán generar, como resultado del bajón de las previsiones de crecimiento de la economía, que pasaron del 4.2 al 3.7 por ciento, similar al logrado el año pasado.
URGEN INVERSIÓN
En el PEF el Gobierno empeña su palabra en que garantizará una disciplina fiscal y macroeconómica, lo cual pasaría en parte con un aumento de los ingresos tributarios a través de una reforma fiscal que alista para el 2007, una mejoría en la administración tributaria y niveles de financiamiento externo, incluyendo préstamos y donaciones, por 694 millones de dólares anuales en promedio.
También se compromete a aumentar el gasto de capital, es decir de inversiones, en los sectores de los servicios públicos básicos e infraestructura, lo cual deberá reflejarse en el Presupuesto General de la República.
“Asimismo, se propondrá un esquema de refinanciamiento de la deuda interna (que supera actualmente los 1,300 millones de dólares), para reducir la elevada carga presupuestaria que representa su servicio”, añade el BCN.
El Gobierno dice que alcanzará una meta de generación de empleos que supere, anualmente, los 66 mil puestos de trabajo. Pero dicha cifra no cubriría ni los 100 mil empleos que, anualmente, el país requiere sólo para brindar trabajo a igual número de jóvenes que entran a la Población Económicamente Activa (PEA).
En este sentido, los economistas consultados insisten en que es necesario promover la inversión. “Un crecimiento dinámico es posible si hay un clima de inversión que genere confianza en los inversionistas”, sostiene Avendaño.
Entre tanto, Arauz añade que los retos para el Gobierno en el área social “son considerables”, por lo que recomienda que la administración de Ortega debe enfocarse en conciliar la política macroeconómica con los objetivos sociales.
AMENAZAS
El Gobierno admite que existen amenazas para que pueda cumplir con los objetivos que se plantea en el PEF, entre ellas el alza internacional de los precios del petróleo y la desaceleración de las economías de algunos países que son destino de los principales mercados para las exportaciones de Nicaragua, como Estados Unidos.