Ofilio Castro dio un gran salto al jugar este año en Doble A. (LA PRENSA/CORTESÍA O.CASTRO)

Hansak estuvo sobrado

El costeño lideró al batallón de 27 pinoleros que sueñan jugar en las Grandes Ligas Actuación de los nicas en las Ligas Menores Notas Relacionadas > Ver Infografia > Devern Hansack fue un lanzador de Grandes Ligas, que por circunstancias ajenas a su voluntad, pasó la mayor parte del año Triple A y los bateadores […]

  • El costeño lideró al batallón de 27 pinoleros que sueñan jugar en las Grandes Ligas

Actuación de los nicas en las Ligas Menores

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    Devern Hansack fue un lanzador de Grandes Ligas, que por circunstancias ajenas a su voluntad, pasó la mayor parte del año Triple A y los bateadores de este nivel sintieron la diferencia cada vez que el “monstruo” de Laguna de Perlas subió a la colina.

    Los Medias Rojas de Boston, cuyo poblado staff de pitcheo no tenía espacio para Hansack, enviaron al nica a Pawtucket y allí respondió con una temporada de 10 triunfos, 3.61 de efectividad y 131 ponches en 139.2 entradas, a lo largo de 25 juegos.

    Hansack fue segundo de la liga en “fusilados” y puso su nombre en la lista de los 10 mejores en promedio de carreras limpias permitidas, triunfos y episodios recorridos. Entre el 12 de junio y el 20 de julio, en un espacio de ocho aperturas, reunió seis victorias consecutivas. El costeño arrancó la campaña con dos salidas de 10 bateadores abanicados y el 19 de agosto frente a Syracuse estableció una marca personal al recetar 11 “kaes” en siete episodios.

    El derecho de Laguna de Perlas subió dos veces a las Grandes Ligas para trabajos de emergencia con Boston y el pasado 4 de septiembre fue llamado de nuevo para reforzar el bullpen del equipo en el último mes de la temporada.

    JUÁREZ, UNA DE CAL Y UNA DE ARENA

    El chinandegano William Juárez comenzó el año en Doble A con la organización de los Dodgers, pero a mitad de abril —mes y medio después del inicio de temporada— fue promovido a la categoría Triple A.

    Juárez ganó cuatro juegos con Jacksonville (AA) antes de saltar a Las Vegas (AAA), en donde consiguió seis éxitos. De modo que el chinandegano totalizó 10 victorias, así como Hansack, pero sin el dominio del costeño.

    William tuvo un sensacional despegue con Jacksonville, al ganar sus dos primeras salidas sin permitir carrera en 14 innings. Sin embargo, su mejor actuación fue con Las Vegas, con una apertura de seis entradas sin hit ni carrera y 10 ponches ante Portland, recién llegado a Triple A el 26 de abril.

    Juárez fue el lanzador que más trabajó en las Menores, con 142 entradas, en las cuales permitió 172 hits y 86 carreras limpias, con 62 bases y 113 ponches. Su efectividad global fue de 5.45, pero hay que tomar en cuenta que jugó en dos de los circuitos de más bateo en las Menores, la liga de Texas y la liga de Costa del Pacífico.

    SUBIERON A TRIPLE A Y LUEGO SE FUERON

    Michael Rivera, de los Dodgers, y Mario Holmann, de los Yanquis, fueron los otros nicas que lograron jugar en la antesala de las Grandes Ligas, aunque de forma fugaz.

    Rivera fue compañero de equipo de Juárez en Las Vegas y logró participar en 15 juegos, mientras que Holmann por una semana tapó un hueco en el infield del Scranton, pero sólo le dieron tres turnos al bate.

    A pesar de esa promoción, que quizá para otros pudo ser un motivo de inspiración, para Rivera y Holmann fue el preámbulo de inesperadas rupturas con el beisbol organizado. El primero anunció su retiró y el segundo pidió su baja.

    OFILIO SALTA A DOBLE A

    Sin Rivera y Holmann, Ofilio Castro asumió la batuta de los artilleros nicas en las Menores.

    Castro, de la organización de Washington, tuvo una formidable primera mitad de temporada con Potomac, al batear 304 puntos en 55 juegos, que lo transportaron al Juego de Estrellas de la categoría Clase A fuerte y fue premiado con el ascenso a Doble A, en la cual no deslució.

    Ofilio comenzó a fuego lento con Harrisburg, pero tuvo un feroz cierre con 12 hits en sus últimos 32 turnos para dejar su promedio en 254 puntos en 57 partidos.

    Acumulando los numeritos de Clase A fuerte y Doble A, Ofilio terminó con un sólido promedio de 280, debido a 115 imparables en 411 viajes al plato, con 51 anotadas y 43 carreras empujadas. Si la próxima temporada logra establecerse en Doble A y batea con más poder, tendrá muchas posibilidades de subir a las Grandes Ligas.

    SEVILLA Y GARTH AGARRAN EL RITMO

    Aristides Sevilla y Ronald Garth no lograron terminar el año en Doble A como estaba previsto, pero cumplieron en el nivel que los colocaron y el próximo año tendrán la oportunidad de dar el salto.

    Sevilla, firmado por San Diego en marzo de este año, impresionó en Clase A y Clase A fuerte con su recta de mucho movimiento y la frialdad que le caracteriza en la colina y que lo hacen ideal para relevos cortos en momentos de presión. Además, ganó 25 libras de peso y su velocidad pasó de 89 millas a 94, sin perder su localización. En toda la temporada apenas obsequió tres boletos en 50.2 episodios.

    Garth estuvo afectado por lesiones, pero cuando se recuperó le pegó duro a la pelota, coleccionando siete jonrones en un período de ocho juegos, entre el 2 y el 9 de agosto. Naturalmente fue el Jugador de la Semana en la Midwest League en la Clase A.

    Otros jugadores nicas en este nivel, como Douglas Argüello, Renato Morales, Guillermo Martínez y Mario Peña no pudieron trascender, incluso Peña fue dejado en libertad por la organización de Boston.

    BUCARDO, CABRERA Y RAMÍREZ

    Wilber Bucardo y Everth Cabrera registraron cifras llamativas, mientras que el imponente tirador Juan Carlos Ramírez siguió haciendo ruido, aún cuando sus números no fueron nada del otro mundo.

    Bucardo fue segundo en victorias (6-2) y tercero en efectividad (1.94) de la Liga de Novatos de Arizona. En tanto, Cabrerita tuvo una racha de 10 juegos repartiendo hits y bateó 300 puntos en 42 juegos en Clase A corta. Sin embargo no figuró en la lista de los mejores bateadores de la Northwest League porque una lesión lo dejó fue el último mes de temporada y no alcanzó la cantidad de turnos suficientes para figurar en el ranking.

    Ramírez recetó 73 ponches en 75.1 entradas en la Northwest League, pero tuvo un balance adverso de 3-7 y efectividad de 4.30. No obstante, el derecho capitalino de 19 años y 6'5 de estatura es el nica más talento y mejor valorado en las Ligas Menores, y figura entre los 10 mejores prospectos de los Marineros de Seattle.

    EL OTRO BUCARDO BRILLÓ EN EL CARIBE

    Jorge Bucardo, hermano de Wilber, fue el más destacado entre los pinoleros en las Ligas de Verano de República Dominicana y Venezuela.

    Bucardo tuvo balance de 7-2 y tiró para 1.35 de efectividad con los Gigantes en República Dominicana. Fue el único nica en el Juego de Estrellas de esta liga.

    El matagalpino Elvin Orozco, de los Yanquis, también se hizo notar con 49 ponches en 47 entradas, más 0.94 de efectividad.

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