- Dicen que Estelí es la mejor Alcaldía de Nicaragua. Pero ¿qué tiene esta que no tengan las demás instituciones edilicias del país? Especialistas en la materia explican el éxito de Estelí que ha trascendido las fronteras
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El mejor alcalde del país está en Estelí. Se llama Pedro Pablo Calderón, tiene 18 años de trabajar en la municipalidad, fue nombrado como el mejor alcalde de Nicaragua y el quinto mejor alcalde a nivel latinoamericano en una escogencia promovida por el Banco Mundial y la Cooperación Suiza para América Latina.
Pero ese premio no queda en la persona, es de la institución. Unos dicen que Estelí se comenzó a destacar entre las demás alcaldías en 1995, otros dicen que fue desde el 2001 y la misma vicealcaldesa de Estelí, María Teresa Illescas, prefiere reconocer que cargan la fama de ser “los mejores” desde el año 2003.
Lo cierto es que Estelí sigue invicto y ya está buscando un nuevo premio. “Estamos peleando para conseguir el primer lugar en el Sistema de Reconocimiento Municipal”, comenta de manera graciosa la vicealcaldesa.
¿Por qué se destaca Estelí? “Estelí se viene destacando desde 1995. Fue el primer municipio que empezó a implementar la participación ciudadana, ha tenido estabilidad en su funcionamiento; en términos generales, no ha habido una gran rotación de personal, el alcalde actual tiene 18 años de trabajar en esa Alcaldía, fue responsable de servicios municipales, fue gerente municipal, fue vicealcalde y actualmente es el alcalde”, explica Patricia Delgado, directora ejecutiva de la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic).
Según los especialistas en temas municipales, las diferentes administraciones edilicias de esa ciudad se han encargado de ganar y mantener a flote sus reconocimientos de una manera que debería ser imitada por los demás municipios del país. Esto es, apartando la politiquería, siguiendo un plan de desarrollo a largo plazo y haciendo las cosas de la mejor manera.
Los parámetros que tanto el grupo cívico Ética y Transparencia como Amunic han utilizado para determinar si una Alcaldía es mejor que otra, son la transparencia en la administración, la recaudación de impuestos ligada a los servicios que se brindan y la participación de los ciudadanos, sin discriminación por colores políticos.
Una de las características notables en la situación actual de los 153 municipios de Nicaragua es que la mayor parte de las cabeceras departamentales están siendo administradas por personas de corriente sandinista.
Sin embargo, para el coordinador del Proyecto Transparencia Municipal, de Ética y Transparencia (E y T), Luis Aragón, la ventaja que representa Estelí es que la política ha quedado de un lado y la participación de todos los sectores ha aumentado.
“La transparencia tiene que ver más con la voluntad patriótica que tiene cada servidor público, tiene que ver con los valores cívicos y morales que hayan adquirido. Puede que una persona sea de ningún partido político y su administración sea exitosa”, comenta Aragón.
“Estelí se ha destacado en las tres evaluaciones que hemos hecho. Se ha llevado dos primeros lugares y un primer lugar. Ocotal se llevó un primer lugar y dos segundos lugares. Eso indica el nivel de compromiso que existe por parte de las autoridades de esos municipios, indistintamente de que haya una posición política, lo cierto es que han visto que ha sido favorable para ellos”, agrega.
Y es por eso, según Aragón, que “hace poco el Gran Ducado de Luxemburgo -basado en el trabajo que hace E y T y de acuerdo a las necesidades que hay para impulsar proyectos de turismo- aprobó siete millones de euros para la Ruta del Café. Ellos miran que las alcaldías del norte son más cercanas a la población, más transparentes, les gusta la rendición de cuentas y siempre están alcanzando los niveles más altos en ese sentido”.
El alcalde de Estelí, Pedro Pablo Calderón, está fuera del país, pero ese no es ningún impedimento para que la institución siga funcionando. Su vicealcaldesa, María Teresa Illescas, está al tanto de todo, tiene tareas asignadas y conoce los temas de su Alcaldía como la palma de su mano.
Illescas cuenta que el éxito de la Alcaldía de Estelí se debe a la planificación a largo plazo que se inició en 1997 y que, a lo largo de las diferentes administraciones que han pasado por la municipalidad, el proyecto de desarrollo se ha respetado y cumplido.
“Nosotros partimos desde la elaboración del plan estratégico del municipio. En 1997 iniciamos un proceso de contextualización del municipio para disminuir la polarización que había quedado en la población luego de la guerra”, explica Illescas.
Un año después de haber creado ese plan, la ciudad fue azotada al igual que el resto del país, por el huracán Mitch. Resultaron más de 30 mil personas en riesgo y el centro de la ciudad quedó aislado.
Fue así que “se continuó el proceso de desarrollo, pero enmarcado en la nueva situación. Entonces se comenzó a llamar Plan Estratégico de Desarrollo y Reconstrucción de Estelí, con un plazo de 20 años”, agrega la vicealcaldesa.
Para esto, la administración de aquel entonces se apoyó con los representantes de los diversos sectores existentes en Estelí, ganaderos, cafetaleros, sindicatos, comerciantes, etc.
En el año 2000 comienzan a ejecutar el Plan y a tomar en cuenta las zonas rurales que habían estado en el olvido. Para Illescas, el secreto está en querer superar las metas alcanzadas por la Alcaldía anterior.
Es así que de los 86 proyectos que contemplan en el plan de desarrollo para 20 años, ya han ejecutado 59, entre ellos el alcantarillado sanitario, agua potable para toda la zona urbana, han entregado cinco mil títulos de propiedad y antes de terminar la presente administración, pretenden legalizar a otras cinco mil personas.
“En cada gobierno se tiene el reto de ser mejor que el anterior. La población siente eso, cada grupo trata de hacer las cosas mejor que los demás, es una competencia leal. No somos la quinta maravilla, pero tenemos el espíritu de ser mejores y realizar proyectos más aterrizados”, explica orgullosa la vicealcaldesa.
Apartando el lado romántico, el “jugar limpio” de estas municipalidades les trae ventajas que van más allá de los reconocimientos y fotos con personalidades.
Patricia Delgado, de Amunic, sostiene que “la cooperación internacional se entusiasma cuando mira que los municipios están avanzando en la transparencia, en la administración de los recursos y en el cumplimiento de las normas de control interno que están siendo auditoreadas en las 153 municipalidades del país, por primera vez en la historia de los municipios”.
Entre los beneficios que Estelí ha recibido por sus “buenas calificaciones”, Illescas enumera el apoyo para la construcción de diez calles adoquinadas, el proyecto de construcción de un polideportivo, insumos como combustible para la reparación de calles, computadoras, equipos, etc.
“Todo lo que viene aquí, se ejecuta y la mayor parte del presupuesto va para la comunidad. Los gastos administrativos son bajos”, dice la vicealcaldesa.
La recaudación de impuestos es un factor importante para el desarrollo de los municipios. De eso depende el mejoramiento de los servicios a la comunidad. La teoría de los especialistas es que a mayores ingresos tributarios, mayores oportunidades de desarrollo.
Es por eso que las alcaldías menos destacadas comparten una característica en común, la pobreza.
Los municipios menos destacados, reconocidos de Amunic, están ubicados en la Costa Atlántica del país. “Esos municipios presentan mayores problemas producto de su bajo desarrollo organizativo, son los municipios con menos recursos, los más alejados. Y cuando decimos que están en la Costa Atlántica, no me refiero a Bluefields, me refiero por ejemplo a Prinzapolka, a la desembocadura de Río Grande, esos municipios son los que presentan más dificultades y es a los que les prestamos más apoyo técnico para que superen esos problemas”, asegura Patricia Delgado.