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CORRESPONSAL/ CARAZO
Que se les brinde un buen servicio médico y conquistar un espacio para realizar sus actividades de gremio, es lo que buscan los jubilados del departamento de Carazo.
Unos 400 se han venido agregando a la Asociación de Jubilados Edda Callejas, organización que nació en este departamento con el espíritu de hacerse escuchar, en cuanto a los atropellos que reciben en las empresas médicas previsionales. También en los bancos donde retiran sus cheques cada mes.
Pero además este ejército de hombres y mujeres que ya dieron mucho al país y ahora merecen ser tratados con dignidad, buscan inaugurar el Club del Adulto Mayor, pero que sea reconocido y apoyado por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
PROBLEMAS SUPERADOS
Concepción González Rodríguez, delegada del INSS, señaló que en junio formaron el Consejo Departamental de la Seguridad Social, en la que están representadas las entidades de gobierno y organismos relacionados con el tema.
Explicó que en octubre, cuando se celebra al adulto mayor, pretenden inaugurar el Club con el ánimo de mejorar los beneficios del asegurado. La delegada dijo que hay tres mil 925 pensionados por vejez en el departamento y se está levantando un censo para conocer sus demandas, necesidades y potenciales para trabajar un programa de inserción en vías de hacerlos sentir útiles.
Admitió que uno de los problemas que tenían era con los bancos, por cuanto los jubilados esperaban largas horas de pie, para que les dieran su dinero. «Este caso se ha superado luego de visitar a todos los gerentes para solicitar un trato digno al jubilado, porque el seguro social es un cliente y merece un buen trato», refirió, tras señalar que aún tienen problema con una casa bancaria, por falta de espacio.
El profesor Salvador Ampié, presidente de la Asociación de Jubilados Edda Callejas, dijo que este fin de semana sostendrán una asamblea con el director del Hospital El Maestro, centro que ahora es una clínica previsional. Buscan escuchar las propuestas que hará al sector jubilado sobre el servicio médico. «Ahora estamos en una empresa donde hay muchas quejas por el mal servicio que nos brindan», señaló.
Ampié asegura que los médicos de esa clínica dedican cuatro minutos a cada paciente y luego le mandan unas pastillas de a centavo y las medicinas caras no las facilitan. Otra de las quejas es que los hacen esperar muchas horas para atenderlos y el plan de jubilado que ofrecen en la práctica no se cumple.
«Por eso queremos escuchar qué nos ofrecen en otra clínica para trasladarnos», sostuvo.