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Cuando mentir es un hábito

La mentira es un reflejo de una pobre autoestima en la persona y recurre a ella para sentirse bien Todos ocasionalmente decimos una que otra mentira “blanca”, es decir, aquella salida que nos permite enfrentar situaciones incómodas o bien para no quedar mal o lastimar a alguien a quien queremos o apreciamos. ¿Cómo me queda […]

  • La mentira es un reflejo de una pobre autoestima en la persona y recurre a ella para sentirse bien

Todos ocasionalmente decimos una que otra mentira “blanca”, es decir, aquella salida que nos permite enfrentar situaciones incómodas o bien para no quedar mal o lastimar a alguien a quien queremos o apreciamos.

¿Cómo me queda este traje? Estoy gordo… muchas veces reciben respuestas no tan ajustadas a la verdad. Sin embargo, en la mayoría de estas situaciones no pasa nada. Hay veces que es inevitable y hablando sinceramente, es algo que nos ayuda a sobrevivir socialmente.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando la mentira se convierte en un hábito? nos enfrentamos con personas para quienes el hábito de la mentira es parte de su personalidad, es decir, nos enfrentamos al mentiroso compulsivo.

Dejando atrás los valores implícitos de decir siempre la verdad (como la honestidad y la integridad), hay que distinguir que cuando mentimos constantemente, para todo y con todos, esto es una adicción. En realidad, el mentiroso compulsivo sufre de una adicción y debe de buscar ayuda.

La literatura al respecto nos remite a una serie de razones por las cuales las personas se vuelven adictas a la mentira. Una de ellas, por ejemplo, es que es un reflejo de una pobre autoestima y lo hacen para sentirse bien. Desde el punto de vista de la comunicación, que es nuestro enfoque, es un patrón verbal en el que hemos caído llevados por un ingenuo juego que nos ha atrapado en su telaraña.

¿Cuáles son las señales que debemos buscar cuando lidiamos con este tipo de personas? La primera, ¿qué tan grande es la mentira? Qué tan difícil le resulta a la persona decir la verdad? ¿Ha causado o está causando la mentira daño en su familia, entre sus amistades o en su trabajo? Recordemos que toda relación se basa en la confianza, de manera que si a la persona ya no le importa esto sino salirse siempre con la suya, estamos ante un signo al que hay que ponerle especial cuidado. En general, esperamos sinceridad en todas nuestras relaciones porque de lo contrario no tienen sentido.

Verbalmente las maneras en que podemos reconocer al mentiroso es que usa la palabra “tratar” (estoy tratando de decirte la verdad, trato de explicarte…), así como la palabra “pero” (suena raro pero es la verdad…) y finalmente el mentiroso siempre trata de convencernos de que está avalado por otros (pregúntale a ….. te puede decir que es cierto). Hay decenas de maneras más de descubrir la mentira compulsiva, pero comunicacionalmente “el pez siempre muere por la boca”.

La autora es Periodista y Magíster en Ciencias de la Comunicación de la Universidad el Sur de Illinois, así como catedrática de la Thomas More Universitas. Escríbale a [email protected]

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