- ¿Qué hacer con el Talibán y Al Qaeda?
El Presidente de EE.UU., George W. Bush, inició ayer una sesión “de estrategia” de dos días con su colega de Afganistán, Hamid Karzai, con el fin de encontrar la manera para responder al resurgir del Talibán, que ha provocado los mayores enfrentamientos en ese país desde 2001.
Bush y su esposa Laura Bush recibieron a Karzai en la residencia presidencial de Camp David, en Maryland, que la Casa Blanca reserva para los invitados más importantes.
El secretario adjunto de Estado para el Sur y el Centro de Asia, Richard Boucher, había descrito previamente el encuentro como una “sesión de estrategia” y una forma “de dejar claro una vez más que el apoyo estadounidense a Afganistán es robusto”.
TEMAS DOMINANTES
El tema dominante del encuentro será qué hacer sobre el Talibán y Al Qaeda, que se han fortalecido en los últimos meses desde sus bases en la zona tribal pakistaní de Waziristan, localizada al noroeste del país en la frontera con Afganistán, según informes de inteligencia de Estados Unidos divulgados el mes pasado.
Un problema más inminente es el destino de 21 misioneros surcoreanos secuestrados por el Talibán, que ya ha asesinado a otros dos secuestrados.
Para su liberación, los insurgentes exigen la retirada de los 210 soldados surcoreanos presentes en Afganistán y la excarcelación de varios presos talibanes.
NADA DE CANJES
En una entrevista con CNN, grabada antes de salir de Kabul y emitida ayer, Karzai dijo que su Gobierno hará “todo lo posible” por lograr la liberación de los surcoreanos, siempre que no se “estimule” la práctica de los secuestros, con lo que pareció indicar que no cederá a las demandas de los insurgentes.
Boucher fue más claro esta semana al enfatizar la oposición de Estados Unidos a cualquier canje. “Creemos que eso sólo lleva a que ocurran más secuestros”, dijo.
El anterior encuentro de Bush y Karzai fue en Pakistán.