El Departamento de Estado de los Estados Unidos informó ayer que no ha recibido ninguna propuesta formal del presidente Daniel Ortega para destruir mísiles portátiles en poder del Ejército de Nicaragua a cambio de helicópteros, medicinas y equipos quirúrgicos.
Si Ortega desea hablar al respecto “estoy seguro que nuestros representantes allí, así como acá, estarían interesados en hacerlo”, declaró el portavoz asistente Tom Casey.
Casey expresó que estaba “apenas enterado” de la posición de Ortega a través de informes periodísticos, donde el presidente Ortega anunció que su gobierno quería destruir 651 mísiles SAM-7 y reservar otros 400 para las fuerzas militares de su país a cambio de ayuda estadounidense.
El Gobierno de Estados Unidos ha estado presionando a Nicaragua y otros países por los misiles, ante el temor que estas armas pudieran caer en manos terroristas.
“Creo que lo importante que se deriva de esto es que acogemos las declaraciones hechas por el Presidente nicaragüense de que están interesados en ser responsables de enfrentar este tema y ver que esas armas sean destruidas”, dijo Casey a reporteros en Washington.
PROPUESTA INTERESANTE
Para el ex Ministro de Defensa, José Adán Guerra, la propuesta que hizo el presidente Ortega es interesante dentro del marco de las nuevas relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua.
“Han habido propuestas en el pasado pero no se han podido concretar, ojalá ahora se pueda siempre que vaya en beneficio de las grandes mayorías del pueblo”, comentó Guerra.
Agregó que cuando fue Ministro de Defensa intentó negociar un intercambio, pero en ese entonces se pedía la renovación de equipos del Ejército y no instrumentos quirúrgicos.
LA PRENSA intentó conocer la reacción del Ejército de Nicaragua, pero las llamadas telefónicas no fueron atendidas.