- Ciclismo mundial bajo la sombra del doping
las manchas del tour de Francia
El sol se rindió ante la oscuridad de la luna en el Tour de Francia, en el cual figuraban los ciclistas de más alto nivel mundial, hasta que… el acumulado éxito alcanzado a la cúspide de la montaña se vino a pique cuando fueron cobijados por los sombríos y friolentos brazos de “Mister Doping”.
Una vez más, el Tour fue opacado por los casos de ciclistas dopados.
La dama que hipnotizaba por su extraña belleza desde hace 94 ediciones está en su más alta decadencia moral.
No hubo peor forma de arrancar el Tour, el hecho que Alexandre Vinokourov uno de los favoritos salió positivo en la prueba de doping.
El kazajo del team Astana se hizo una transfusión sanguínea en la carrera de contrarreloj, como resultado lideró en la prueba, hasta que la Comisión Antidopaje declaró que Alexandre se había dopado.
Y es que hasta el peor de los ubicados de la tabla general se miró en la innecesaria y desesperada medida de doparse, como ocurrió en el caso del italiano Cristian Moreni del team Cofidis, que se ubicó en la posición número 58 hasta la etapa 16.
¿REALIDAD O FICCIÓN?
Desde 1966 que se implementaron las primeras pruebas antidoping en el Tour de Francia, la controversia de ciclistas que usan métodos antideportivos para ganar la competencia ha salido a la luz pública.
El danés Bjarne Riis, campeón del tour en la edición de 1996, confesó haberse dopado con EPO (una hormona que mejora el rendimiento físico del deportista) para conseguir la victoria.
Raúl Fain, columnista de la BBC de Londres, citó a Jacques Anqueli, ganador cinco veces del Tour y autor en una de las frases más recordadas del ciclismo: “Tú no ganas el Tour de Francia con agua mineral”, aseguró Anqueli.
A partir de esta declaración se cuestiona el hecho de que los épicos campeones como Lance Armstrong, hayan ganado siete veces el Tour, luego de un retorno heroico de su cáncer de próstata. ¿Acaso los ganó, gracias al agua mineral?
Armstrong explica que esas especulaciones son producto de la envidia de los franceses, una explicación creíble en Estados Unidos, pero tonta para los expertos del ciclismo a como lo considera Fain.
Por el momento Armstrong continúa en el olimpo y no importa si hizo “trampa” en sus siete campeonatos, más bien los cuestionamientos desaparecen cuando se recuerdan sus hazañas sobrehumanas.
Desde Floyd Landis hasta Cristian Moreni se ha marcado el legado de un problema que mata la transparencia del ciclismo.
Tan avasallantes son las consecuencias que puede ser eliminado de los Juegos Olímpicos, donde la Comisión Olímpica Internacional ya ha tomado cartas sobre el asunto para que la imagen de los juegos no sea empañada por situaciones como las que atraviesa el Tour de Francia.
Lo cierto es que ni la coronación del español Alberto Contador, ni las actuaciones de Cadel Evans, Levi Leipheimer y el colombiano Juan Soler pudieron borrar los escándalos de doping.
¿Qué tan reales son sus campeones? ¿Qué tan transparentes se consiguen las victorias? Más que una carrera de alto nivel competitivo se está convirtiendo en la competencia más ficticia del ciclismo.