La Selección Nacional de Beisbol obtuvo medalla de bronce en los recientes Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, en medio de que sólo se ganó un partido, contra República Dominicana. ()

¿SE DEBE SEGUIR VIAJANDO?

Debería darse una profunda revisión en el deporte nacional [doap_box title=»Números» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] 1promedio de medallas ganadas por Nicaragua por su participación en Juegos Panamericanos. 2millones de córdobas se utilizaron para viajar a los Panamericanos de Río de Janeiro, en Brasil. 3medallas ha ganado la Selección Nacional de Beisbol en Panamericanos, dos de plata y […]

  • Debería darse una profunda revisión en el deporte nacional
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1promedio de medallas ganadas por Nicaragua por su participación en Juegos Panamericanos.

2millones de córdobas se utilizaron para viajar a los Panamericanos de Río de Janeiro, en Brasil.

3medallas ha ganado la Selección Nacional de Beisbol en Panamericanos, dos de plata y una de bronce.

3medallas ha ganado el boxeo en Panamericanos. En Chicago 1959, México 1975 y Río de Janeiro 2007.

6medallas ganó el pesista Orlando Vásquez, dos platas y cuatro bronces, en La Habana 1991 y Mar del Plata 1995.

12participaciones tiene Nicaragua en Juegos Panamericanos. Sólo se ha ausentado en tres ediciones.

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TURISMO DEPORTIVO EN LO FINO

“Los logros espectaculares vienen de la preparación rutinaria”, comentó en una ocasión el mariscal de campo de los Vaqueros de Dallas, Roger Staubach, cuando su equipo se coronó en uno de los dos Súper Tazón conquistados en los años setenta.

Valoren los datos a continuación. Nicaragua tiene doce participaciones en Juegos Panamericanos. Sólo en seis ediciones hemos obtenido medallas, cuatro de plata y ocho de bronce. En otras seis intervenciones hemos —literalmente— paseado.

Las razones son las mismas. Y los culpables también. Nuestro deporte padece de un mayúsculo abandono, de instalaciones adecuadas, dirigentes transparentes, y otras situaciones adversas de indudable significado para el desarrollo soñado.

El mundo deportivo se mueve en una dirección y Nicaragua en otra, por la pendiente de la mediocridad. Los atletas que participaron en Río de Janeiro no pasaron por una etapa de entrenamiento serio, simplemente el mismo al que están acostumbrados.

Ante esta situación se han escuchado voces de protesta. ‘Aquí sólo se gasta, no se invierte’, dice uno. ‘Deberíamos dejar de asistir y poner más atención a la preparación interna’, señala otro. ‘Siempre perdemos, para qué insistir en participar’, añaden.

¿Gasto o inversión?

El Consejo Nacional del Deporte (CND) facilitó un préstamo de unos 2 millones de córdobas para que la delegación de 49 atletas participara en los XV Juegos Deportivos Panamericanos en Brasil. Un dinero que algunos han visto injustificado.

“Inversión es cuando vos sacás algún beneficio. Y gasto es cuando uno echa dinero, sin obtener nada. En este caso, es un gasto. El problema es que se participa sin preparación en los atletas”, dice el entrenador de atletismo, Jody Elizondo.

“Aquí no se invierte en los atletas. Sólo gastamos en el paseo de los atletas y dirigentes. Eso es viejo. Es la misma canción. No sigamos asistiendo para que ese dinero, mejor, se invierta en el desarrollo del deporte en general”, añade Elizondo.

Sin embargo, la posición conocida por el movimiento olímpico es que el espíritu de los Panamericanos son los lazos de amistad que se tejen entre las naciones participantes, y que el desarrollo de los atletas depende de ese tipo de competencias.

“No podemos distanciarnos. Los atletas necesitan ese tipo de eventos. El apoyo no debe disminuir”, considera el representante de las Federaciones Deportivas Nacionales y miembro del Comité Olímpico Nicaragüense (CON), Jaime Arellano.

“No se trata de ir por ir. Siempre buscamos la manera para asistir, sin pensar en las condiciones en que vamos”, señala por su lado el presidente de la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN), Carlos Reyes Sarmiento.

“La solución simplemente consiste en planificar un poco las cosas para participar, y el problemas tiene mucho que ver con la presencia de algunos dirigentes que sólo sacan ventaja de los viajes”, agrega Reyes Sarmiento.

El esgrimista William Calderón, quien participó en Santo Domingo 2003, coincide con Reyes en el tema de la planificación. Sin embargo, señala que dejar de participar de los Panamericanos no es recomendable para los atletas.

Calderón considera que un atleta nicaragüense de franco potencial en su disciplina, necesita competir en un nivel superior al propio, para asegurar la continuidad de su progreso, que aunque quizás sea lento, será convincente.

Nicaragua ciertamente dispone del elemento humano, pero carece de lo demás: interés del Gobierno, estímulo del mismo Estado y la empresa privada, orientación de sus dirigentes, entrenadores preparados y una cultura deportiva.

Respecto al interés y estímulo hay un caso reciente.

El presidente Daniel Ortega no se presentó a la ceremonia de abanderamiento de la delegación que viajó a Río de Janeiro. Aunque sí lo hizo cuando se participó en los II Juegos del Alba, en un evidente movimiento político.

Hasta para política se ha utilizado el deporte.

“Tenemos que seguir apoyando al deporte. Si no hay resultados decentes eso no quiere decir que tenemos que dejar de apoyar, al contrario, tenemos que apoyar más”, dice la diputada Jamileth Bonilla en un tradicional discurso político.

La legisladora de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), miembro de la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Medios de Comunicación, añade que la Asamblea Nacional no puede dejar de apoyar, independientemente de los resultados.

“Cuando nosotros apoyamos a los atletas aprobando una asignación del Presupuesto General de la República no es pensando en que traerán una medalla, que si viene es mejor, sino que lo hacemos por obligación, por la ley”, expresa Bonilla.

Turismo deportivo

La polémica surge cuando ese dinero, aprobado por los diputados, se convierte en el “regalo” esperado por algunos atletas y dirigentes, que sin mérito alguno asisten a unos Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, por ejemplo.

“A cualquier costo se quiere participar. De cualquier manera se quiere viajar. Y ese es un dinero del pueblo”, comentó la pesista María Lourdes Ruiz, quien asistió a los Panamericanos de La Habana 1991 y Winnipeg 1999.

“Los dirigentes ven los Panamericanos desde otro punto de vista. Ellos lo ven desde el punto de vista participativo y no competitivo. Y ya nos hemos acostumbrado a sólo participar, olvidándonos de competir”, dice Reyes Sarmiento.

“Realmente deben ir los que tienen posibilidades, los que son capaces. Aquí lo que se hace es que se dice: ‘Nos vamos a los Panamericanos’, y se va un montón de gente que se sabe que no va a hacer nada”, agrega el presidente de la ACDN.

Muchas voces se levantan cuando se trata de los viajes a eventos internacionales. Las críticas se repiten: ‘siempre viajan los mismos’, dicen algunos. ‘Viajan los que son amigos de los presidentes de Federaciones Deportivas’, se queja otro.

“El (atleta) de tiro (Walter Martínez) ya está feliz porque hizo la marca mínima y está pensando en las Olimpiadas. Y estoy seguro de que no se va a preparar y posiblemente haga menos puntos que los registrados en este Panamericano”, dice Elizondo.

“Y el boxeo (con Orlando Rizo) está pensando en el próximo Campeonato Mundial de Chicago y otros eventos. Entonces, la onda es el turismo deportivo, la onda es pasear, y nunca se invierte en la preparación de estos atletas”, añade Elizondo.

Casi al unísono se solicitan cambios de estrategia. Una señal que indique que se avanza en el deporte, porque mientras el mundo continúa creciendo, Nicaragua ni siquiera se estanca, sino que retrocede.

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