A partir de los primeros meses de 2008, la comunidad científica internacional contará con una potente y maravillosa herramienta que le permitirá escudriñar los secretos del espacio: el Gran Telescopio de Canarias (GTC), en España, que será los ojos de la Tierra para descubrir nuevas estrellas, galaxias y planetas.
Según informa la edición en internet del diario español El Mundo, la construcción del telescopio tuvo un costo de 130 millones de euros (3.3 mil millones de córdobas, aproximadamente). Según el diario, una vez que funcione a su máxima capacidad, el GTC “podrá explorar los confines del Universo con una capacidad tecnológica superior a todos los telescopios actuales”.
El GTC tiene un espejo primario de 10.4 metros, que permite captar más luz y ver más allá que los telescopios actuales. Algo así como el funcionamiento del teleobjetivo de una cámara, explicó a El Mundo Pedro Álvarez, director del GTC.
Álvarez dijo que con el funcionamiento del telescopio, la comunidad científica podrá obtener datos que permitan desarrollar una cartografía espacial más detallada y, quién sabe, “encontrar” un planeta parecido a la Tierra.