Con seguridad no todo el plan es perfecto, pero como ha sido su práctica de años con iniciativas de la gobernante Arena, a veces irracional, el FMLN buscó obstruir la puesta en marcha de un fideicomiso de US$350 millones que pretende reforzar la educación, la competitividad y la seguridad de El Salvador.
¿Es la vieja enfermedad centroamericana de la falta de consenso político-social, oportunismo, u oposición calculada a una jugada populista de sus rivales antes de las elecciones de 2009? Es una de estas posibilidades o todas a la vez.
Esta semana, el presidente Elías Antonio Saca firmó una ley que crea el fideicomiso y que pronto deberá entrar en vigencia. Se pretende recaudar aquella cantidad durante un período de tres años. El mecanismo será la emisión de bonos que el público en general podrá adquirir, serán pagaderos a un plazo de hasta cinco años y sus ganancias serán exentas de impuestos. El Banco Multisectorial de Inversiones será el emisor de estos certificados.
Sólo en el primer año se destinarán unos 60 millones de dólares a educación y seguridad. Se plantea realizar otras dos emisiones de 100 millones de dólares en 2008 y una última de 90 millones para 2009.
En la primer área, se pondrán en marcha proyectos educativos como construcción de escuelas en zonas pobres del país, se equipará a centros educativos con computadoras y acceso a internet, y se creará un fondo de becas para el aprendizaje del inglés. Además, los fondos permitirán contratar a dos mil maestros más, lo que beneficiaría a 70 mil estudiantes, y se distribuirán cuatro millones de textos gratuitos en escuelas primarias, aseguró el Presidente.
En cuanto a la seguridad, se adquirirán equipos para mejorar el trabajo científico de investigación del crimen y el entrenamiento policial.
Álvaro Trigueros Argüello, investigador de la prestigiosa Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), un centro de estudios independiente, me aseguró que con el fideicomiso “no se ve un impacto crítico, no pone en peligro la estabilidad fiscal” , cuando le pregunté sobre la deuda pública.
En general, “las finanzas públicas están en buenas condiciones”, manifestó Trigueros ayer en una conversación telefónica. “Mientras los recursos se utilicen para lo destinado, lo veo positivo”. Agregó que se solicitarán auditorías externas para controlar la ejecución del dinero.
El Arzobispo de San Salva- dor, monseñor Fernando Sáenz, también saludó la nueva ley.
¿Cómo puede ser esto malo entonces para un país aquejado por la pobreza, la emigración masiva y la inseguridad ciudadana?
Saca se vio obligado, en sus propias palabras, a “soluciones creativas”, ante la negativa del FMLN de dar sus votos para obtener préstamos por unos 400 millones de dólares con los fines que tiene el futuro ente.
El proyecto de ley pasó con 49 votos de los 84 de la Asamblea Legislativa, una mayoría simple, todos correspondientes a la derecha y centroderecha.
El FMLN y Cambio Democrático (socialdemócrata) argumentan que ya hubo casos de corrupción con préstamos anteriores y que el fideicomiso es “inconstitucional”.
Sostienen que el organismo emitirá deuda estatal y que por lo tanto debió ser aprobado con mayoría calificada, de 56 votos, como establece la Constitución de la República. El FMLN amenaza con recurrir a la Corte Suprema de Justicia.
Es probable que la iniciativa del Gobierno arenero tenga un cierto tinte electoral con la mira puesta en las elecciones presidenciales y legislativas de 2009. Arena se da cuenta que el triunfo de Daniel Ortega y el FSLN y los avances de la izquierda latinoamericana mejoran las oportunidades de los farabundistas. Los políticos derechistas y el empresariado parecen darse cuenta que el descuido de los asuntos sociales puede costarles muy caro.
El FMLN sigue siendo un partido dominado por una cúpula ortodoxa y poco democrática.
Su actitud ante muchas iniciativas de los gobiernos areneros ha sido oponerse porque sí.
Pero semejante estrategia puede resultarles esta vez muy dañina, porque proyectan una imagen negativa ante una política con beneficio social. De frente tienen a los medios, bastante críticos con ellos, a un partido con recursos y a un hábil Presidente mediático que no perderá el chance de usar munición nueva para atacarlos y demonizarlos. Y sin mucho esfuerzo.