LA NUEVA FIERA

Lebron James atrapado por la presión [doap_box title=»Está solo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] ¿Qué tan eficiente es Batman sin Robin? No tanto como para producir proezas. El propio Michael Jordan contó con Scottie Pippen en los Bulls, y Magic Johnson alcanzó a jugar con Abddul Jabbar en los Lakers, el mismo equipo que reunió a Shaquille O´Neill […]

  • Lebron James atrapado por la presión
[doap_box title=»Está solo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

¿Qué tan eficiente es Batman sin Robin? No tanto como para producir proezas. El propio Michael Jordan contó con Scottie Pippen en los Bulls, y Magic Johnson alcanzó a jugar con Abddul Jabbar en los Lakers, el mismo equipo que reunió a Shaquille O´Neill con Kobe Bryant para regresar a la cima.

El Heat de Miami se coronó hace un año, apoyándose en el esfuerzo combinado de Dwayne Wade y Shaquille, en cambio, en Cleveland, el centro Zydrunas Ilgauskas está en el declive de su carrera, por lo tanto, después de James, los Cavaliers tienen pocos jugadores que pueden crear oportunidades de anotación.

James ofrece una mezcla de potencia, tamaño y destreza que lo hace lucir en breve como “la nueva fiera” de la NBA, más allá del resultado de la final con los Spurs.

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Tiene apenas 22 años y todas las miradas encima de cada uno de sus movimientos mientras las exigencias crecen. Frente a los Pistons, después de dos reveses de sus Cavaliers, Lebron James logró liberarse, dobló los barrotes de una prisión imaginaria y explotó.

Con una actuación de 48 puntos y ese cierre espectacular marcando 29 de los últimos 30 puntos de Cleveland atravesando por una racha de cuatro victorias, James se robó el show avanzando a la final de la NBA contra los experimentados y dominantes Spurs de San Antonio encabezados por Tony Parker, Tim Duncan y Manu Ginobilli.

En apenas su cuarta temporada como “mayor de edad” en la NBA, James estaba en una final funcionando como “caudillo”, precisamente en un momento en que ese deporte continúa buscando alguien electrizante que se convierta en el ombligo del show.

Claro, hay un dato preocupante publicado por el New York Post: desde que Michael Jordan se retiró de los Bulls en 1998, los televidentes que miran las finales han bajado en un 55 por ciento. James fue considerado el incentivo para que los fanáticos casuales sintonicen la televisión persiguiendo emociones.

“LeBron está más allá de ser un transformador de momentos culminantes”, dijo el comisionado de la NBA, David Stern, reconociendo que hay una cierta sutileza a la brillantez de James.

Independientemente de cualquier señalamiento, los fanáticos necesitan de un superestrella, y este jugador musculoso y tatuado, de 6 pies y 8 pulgadas, que a ratos se ve tan inmenso como una montaña, es quien provoca las mayores expectaciones.

Magic Johnson, el raro súper estrella de la NBA, que impresionaba más por sus pases que por sus tiros, dijo: “Él se parece mucho a mí cuando controla el juego, pero es más próximo a Jordan cuando entra vertiginosamente y va directo hacia el cesto. Tiene un gran dominio de los diferentes aspectos del juego y puede llegar a ser imparable con la madurez”.

Los Cavaliers perdieron el primer juego de la serie ante Detroit cuando James realizó un pase con el posible tiro del empate en sus manos en los últimos segundos, pasando la pelota a Donyell Marshall para un esfuerzo de 3 puntos. Era, por cualquier definición, una jugada de baloncesto inteligente. Pero Marshall falló, y James fue cuestionado dura e injustamente.

Mientras los Spurs cuentan con un mastín como Bruce Bowen bien apoyado, y su feroz tripleta integrada por Duncan, un tres veces Más Valioso en títulos de San Antonio, Parker y Ginobilli, James se ve solo, excepto cuando tuvo el respaldo del joven Gibson contra Detroit.

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