La Iglesia Católica de El Rama inició su construcción en 1915. ()

El Rama salvaje

En la región predomina el clima de trópico húmedo y las lluvias no se anuncian como en otras partes del país, es una zona donde las bellezas naturales están a la espera de ser descubiertas Llegar a la ciudad de El Rama es toda una aventura, ya que durante la travesía pasa por diferentes poblados, […]

  • En la región predomina el clima de trópico húmedo y las lluvias no se anuncian como en otras partes del país, es una zona donde las bellezas naturales están a la espera de ser descubiertas

Llegar a la ciudad de El Rama es toda una aventura, ya que durante la travesía pasa por diferentes poblados, donde puede realizar pequeños tours; por ejemplo, cruza la ciudad de Juigalpa, Santo Tomás, poblados como San Francisco, La Gateada, El Cacao, entre otros.

Descubriendo Nicaragua lo invita a que explore esta zona del país y devele sus secretos y bellezas que ahí se encuentran, todavía sin desarrollar, como diría un buen joyero “es un diamante en bruto”.

El Rama se encuentra a 192 kilómetros de la capital y se llega a esa ciudad por vía asfaltada. Pero desde que sale debe ir con cámara en mano porque pasará por parajes que lo sorprenderán por su belleza.

Una vez que abandona Managua y al llegar al empalme de San Benito debe enrumbarse a mano derecha. A partir de ese momento empieza a introducirse a la región central del país, donde predomina la ganadería, fuerza motriz del departamento de Chontales.

Si inicia el viaje a El Rama en horas de la madrugada, hay dos puntos donde usted puede hacer un alto y degustar un rico desayuno, estos lugares son Juigalpa o Santo Tomás, ambos en el departamento de Chontales, recuerde que le falta mucho para concluir la travesía.

La carretera se extiende como una gigantesca serpiente de asfalto y se introduce al territorio de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), zona donde se encuentra enclavada la ciudad puerto de El Rama.

La primera impresión que uno recibe cuando llega a la ciudad es la majestuosidad de los ríos que le dan vida al Escondido, éstos son el Siquia, Mico y Rama, los cuales también funcionan como vía de acceso entre diferentes comunidades de la RAAS.

El Rama, como todos los poblados del interior del país, es una ciudad pequeña con sus principales calles adoquinadas y con muy poco tráfico vehicular. Los lugareños se mueven de un punto de la ciudad a otro principalmente en mototaxis o bicitaxis.

Por las tardes el punto de reunión de los habitantes de El Rama es el parque, ubicado en la zona central de la ciudad y es el eterno vigilante de la Iglesia católica, la que según documentos históricos se empezó a construir en el año de 1915, por el sacerdote capuchino Bernardo de Grangui.

Una vez que se ha llegado a El Rama puede elegir dónde hospedarse, ya que la ciudad cuenta con tres hoteles de buena calidad, los que ofertan cuartos con diferentes condiciones. Por ejemplo, los hay con aire acondicionado o abanico, de eso dependerá su precio.

En concepto de alimentación la ciudad cuenta con ocho restaurantes, de los cuales la mayoría prepara platillos a la carta, pero la especialidad son los camarones.

Freddy Antonio Sandino, tesorero del Comité de las Fiestas Patronales, de El Rama, dijo que el Instituto Nicaragüense de Turismo avaló que los restaurantes pueden satisfacer la demanda turística local, nacional e internacional.

VIAJANDO POR EL ESCONDIDO

Una vez que ha establecido su centro de operaciones de aventuras en El Rama, puede empezar primero reconociendo los lugares dónde ir. Una opción es el barco que llega de la comunidad de El Tortuguero, el cual tarda 24 horas en hacer el viaje; navegará por el río Escondido, el cual era utilizado por los piratas ingleses como refugio después de realizar sus fechorías en las aguas del Atlántico.

“Según cuentan, el río Escondido era tan angosto que el bambú que nacía en sus riberas sus puntas se entrelazaban y formaban como un túnel, eso era el refugio perfecto de los piratas”, expresa María Ángela Chow Castillo, ex Alcaldesa de El Rama.

Si le gusta que la adrenalina suba, realice la ruta que lo lleva a la comunidad de Poza Redonda, donde se llega a través del río Mico. “Durante la travesía se cruzan dos pequeñas cascadas, normalmente lo que hacen es bajar amarrada la pequeña embarcación y los pasajeros siguen ese pequeño tramo a pie. Personas expertas en cruzar rápido pueden hacer la travesía”, aseguró Julio César Quiroz Bassett, poblador de El Rama.

Además, hay ciertos lugares donde hay grabados en las rocas que presuntamente fueron realizados por antiguos visitantes de la zona.

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