Sean Paul cantó durante más de una hora y media, y la mayoría de sus canciones eran nuevas. (LA PRENSA/ b. PICADO )

Concierto de locura

En el concierto de Sean Paul el público derribó mallas y provocó golpeados La desorganización imperó desde que el público empezó a entrar al Centro de Entretenimiento del Casino Pharaohs, local del concierto de Sean Paul, pues a las 7:00 p.m. una gran masa de personas gritaba y se empujaba entre sí para poder pasar […]

  • En el concierto de Sean Paul el público derribó mallas y provocó golpeados

La desorganización imperó desde que el público empezó a entrar al Centro de Entretenimiento del Casino Pharaohs, local del concierto de Sean Paul, pues a las 7:00 p.m. una gran masa de personas gritaba y se empujaba entre sí para poder pasar por el estrecho portón por el que se debía entrar.

Los organizadores del evento dejaron entrar una por una a las personas que se amontonaron en el portón sin una previa fila, lo cual dificultó y retrasó la admisión al local.

A las 8:30 p.m. empezó la actuación de los DJ’s que alegraron la larga espera por el cantante jamaiquino que visitó por primera vez Nicaragua, Sean Paul. DJ Coco, de Panamá, al ritmo de reggaetón y hip hop fue quien más logró levantar los ánimos del público que a cada minuto se hacía más numeroso.

A las 10:30 p.m. exactamente subió al escenario Sean Paul, quien desde su entrada bailó enérgicamente, haciendo bailar y brincar al público, el cual no dejaba de gritar desde que lo vio.

Con su particular estilo, Sean Paul cantó vestido con camiseta verde olivo, jeans, zapatos deportivos blancos y saco blanco el cual sólo portó durante quince minutos, pues al ritmo de sus pasos de baile el cantante empezó a sudar y decidió quitárselo.

Desde que empezó el espectáculo, el jamaiquino saludó al público en inglés, reservándose un par de palabras en español que pronunció ya bien avanzado el concierto.

Sean Paul no logró enloquecer al público desde el inicio de su presentación, sino hasta unos veinte minutos después, cuando empezó a cantar algunos de los temas que más han sonado en Nicaragua. Like Blue y Gimme The Light fueron las canciones que animaron inicialmente a las más de 10 mil personas que se congregaron en el local.

“Está buenísimo (el concierto), lo que más me gustó es cómo entró al escenario y su cuerpo”, expresó Migdalia Sandino, de 21 años, quien viajó desde Rivas para escuchar cantar a Sean Paul.

Cuando las agujas del reloj casi marcaban las 11:30 p.m., y Sean Paul empezó a cantar I’m Still in Love, el público que estaba en el área más alejada del escenario derribó la malla que los separaba del área preferencial, la que estaba delante de ellos. Igual pasó con el público que estaba a la derecha del escenario, quienes también botaron la malla y se unieron al público que pagó 800 córdobas por entrar. A los quince minutos el público era uno solo, sin mallas que los dividieran.

El resultado del desorden originado entre el público dejó como resultado 22 personas que necesitaron ser atendidas por la Dirección General de Bomberos, las cuales sufrieron agotamiento por calor y golpes con las mallas.

Espectáculo

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