Piratas del Caribe 3: En el Fin del Mundo

Tres perros calientes para Sparrow y que siga la saga Jack Sparrow está quedando medio loco hablando solo y con alucinaciones. Se prepara una cumbre internacional de piratas y Calipso amenaza con hacer llorar al hombre sin corazón. Sparrow regresa con más aventuras para atraer a millones a como lo hizo en el 2003 cuando […]

Tres perros calientes para Sparrow y que siga la saga

Jack Sparrow está quedando medio loco hablando solo y con alucinaciones. Se prepara una cumbre internacional de piratas y Calipso amenaza con hacer llorar al hombre sin corazón. Sparrow regresa con más aventuras para atraer a millones a como lo hizo en el 2003 cuando se estrenó La Maldición del Perla Negra, en la que los piratas de Sparrow comenzaron sus enfrentamientos con la Compañía de las Indias.

Parece mentira que Piratas del Caribe, inspirada en una atracción de Disneylandia, creada por Marc Davis cuatro décadas antes, tendría la atracción suficiente en la pantalla para mover más de dos mil millones de dólares.

En esta parte empieza con una jornada de ahorcamientos para disuadir a las personas a alejarse de los temibles corsarios que se llevaron una apabullante taquilla en su primera parte y una crítica a favor, porque se creía un material pasajero para gozar.

Pero tres años después llegó El Cofre del Hombre Muerto dejando establecido que esto se convertiría en una saga de los mares con un fenómeno tan espectacular como La Guerra de las Galaxias y con una historia inconclusa, debido a un beso entre la chica y el capitán pirata. Esta parte dejó un buena impresión aunque a mí no me convenció.

Ahora está En el Fin del Mundo, el cierre del ciclo que comenzó hace cuatro años y que nos ofrece al mismo amanerado Sparrow protagonizado por Johnny Depp en su ya clásica combinación del miembro de los Rolling Stones, Keith Richards, y el popular zorrillo de los dibujos animados de la Warner Bross, Pepe-le-Pew.

Y como lo presienten, esta vez los piratas salen hasta por debajo del suelo, por arriba, por abajo, en parajes lejanos como Singapur y viajando a un mar de icebergs, hacia una catarata más profunda que la del Niágara, con el Perla Negra movido por miles de cangrejos y el desenlace del amor de Elizabeth Swan, caracterizada por Keira Knightley como la damisela enamorada de Will Turner, interpretado por Orlando Bloom, pero acaramelada con Sparrow.

Los últimos 20 minutos hay un derroche de efectos especiales, desde un remolino hasta el capitán de la Compañía de las Indias descendiendo las escaleras de su destrozado barco, de los piratas del fondo del mar, de más Sparrow locos y un mundo en el que arriba y abajo no es lo que parece.

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