(LA PRENSA/G. MIRANDA)

OSCURO PASO POR LOS JUEGOS DEL ALBA

Algunos atletas viajaron sin interés de competir [doap_box title=»ALGO DE LO QUE PASÓ EN LOS JUEGOS DEL ALBA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Los Juegos del Alba fueron armados a la ligera en Venezuela. La organización estuvo de lo peor, Nicaragua envió a más de 300 atletas a pasear más que a competir, porque nunca existió una buena […]

  • Algunos atletas viajaron sin interés de competir
[doap_box title=»ALGO DE LO QUE PASÓ EN LOS JUEGOS DEL ALBA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Los Juegos del Alba fueron armados a la ligera en Venezuela. La organización estuvo de lo peor, Nicaragua envió a más de 300 atletas a pasear más que a competir, porque nunca existió una buena preparación ni planificación para este evento político organizado por el Gobierno de Hugo Chávez.
Prácticamente se participó pagando un compromiso político del Gobierno de Daniel Ortega a su homólogo venezolano.
Y como era de esperarse, los atletas no tomaron en serio este evento, generando hechos de comportamiento lamentables, que provocó la sanción de varios destacados atletas de las pesas, aunque la mayoría de ellos alegan inocencia.
A continuación, algunos de los hechos ocurridos en Venezuela, algunos de ellos plasmados en un informe formulado por Gustavo Argüello Roa, delegado de Nicaragua en esta cita deportiva, y versiones de miembros de la delegación que decidieron omitir sus nombres.

Una jugadora de futbol ingirió tanto licor, que vomitó en el lobby del hotel donde estaba hospedada, justificando el hecho con enfermedad. Pero el delegado Gustavo Argüello rápidamente descubrió el intento de farsa.

Varias jugadoras de este equipo fueron señaladas de practicar el lesbianismo en áreas públicas del mismo hotel, provocando varios llamados de atención. Por estos y otros actos de indisciplina, la Federación de Futbol sancionó a ocho jugadoras, sacándolas de la Selección y suspendiéndolas por seis fechas del Campeonato Nacional.

Un delegado de un deporte de conjunto perdió buena parte de sus dólares en una transacción. Resulta que su esposa le envió dinero (dólares) para sus gastos, pero en el banco donde realizaría la transacción por bolívares, fue investigado porque en Venezuela es un delito portar moneda estadounidense.

A este mismo delegado le llamaron la atención porque estaba consumiendo una gaseosa en lata sin calorías, en un extremismo de los organizadores locales con productos extranjeros.

El atleta y presidente de la Federación de Tiro Deportivo, Walter Martínez, también fue señalado por exceso en consumo de alcohol y escándalos durante las jornadas de competencias de los Juegos del Alba.

De la misma manera, el delegado de la Federación Nicaragüense de Tae kwon do, Salvador Bermúdez, fue acusado de ingerir licor y armar un escándalo en el hotel donde estaba hospedado. El dirigente era responsable de los taekwondistas en la competencia.

Sólo uno de cuatro púgiles que viajaron, participaron en el torneo de boxeo de los Juegos. Al parecer, dos de ellos declinaron actuar simulando enfermedades y un tercero no lo hizo porque efectivamente estaba mal de salud.

La pesista Ruth Arana junto a tres atletas más de esa disciplina, consumieron licor en el dormitorio de los varones. El pecado, según los federados, es que Arana durmió en el lugar y armaron supuestamente un escándalo en medio de la celebración.

En el informe de Argüello también se indica que seis atletas, cinco mujeres y un varón, que compitieron en las pruebas de atletismo, incurrieron en distintos actos de indisciplina durante las jornadas competitivas.

Las parrandas con licor de por medio fueron intensas en la delegación nica. Una de las más sonadas fue la que protagonizaron atletas de voleibol con otras de jugadoras de futbol. El escándalo que armaron por su lamentable estado de embriaguez fue tal, que encargados del hotel tuvieron que llamar la atención para controlar la situación.

Lo que más sorprendió a algunos delegados nacionales que viajaron a Venezuela, fue la enorme cantidad de licor que consumieron muchos atletas que no pasaban de los 19 ó 20 años de edad, de distintas disciplinas.

En los pésimos ejemplos de indisciplina estuvo Milton García, entrenador de judo, que todavía llegó borracho al aeropuerto de Venezuela cuando la delegación nacional regresaba de los Juegos del Alba.

(Colaboraron en esta nota Alberto Rayo, Francisco Jarquín y Pablo Fletes).[/doap_box]

UNA PARTICIPACIÓN FORZADA POR UN COMPROMISO POLÍTICO

¿Para qué Nicaragua participó en los Juegos Deportivos de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), si la mayoría de los 300 atletas no se prepararon para un evento internacional de categoría?

“Por conseguir un buen fogueo”, justifican muchos dirigentes de las federaciones nacionales, sin embargo, la realidad es que el viaje de Nicaragua a esos Juegos simplemente fue para cumplir con un compromiso político del presidente Daniel Ortega con Hugo Chávez, mandatario de Venezuela.

Y los resultados, por supuesto, fueron desastrosos.

Lo peor de todo, fue el mal comportamiento de una significativa parte de la delegación, provocando escándalos por exceso de alcohol y mal comportamiento, obligado a aplicar sanciones a representantes de las pesas y la Selección Femenina de Futbol.

Aún están pendientes varios casos, pero las medidas serán tomadas por las distintas federaciones que simplemente podrían obviar sanciones y formular sólo llamados de atención.

Para Gustavo Argüello Roa, delegado de Nicaragua en los Juegos del Alba, en una delegación tan grande como la enviada a Venezuela no puede haber un control estricto de cada atleta y siempre habrá alguien que incurra en el mal comportamiento.

“Atletas y no atletas lo hacen (ingerir licor), pero el problema de estas personas fue que cayeron en un acto de comportamiento inadecuado”, explicó Argüello Roa.

“Estoy convencido de que en otros deportes lo hicieron (bebieron licor) sin darme cuenta yo, porque andaban muchos adultos, pero no hubo ningún reporte de indisciplina. Eso quiere decir que si lo hicieron, se durmieron y punto. Los otros mencionados hicieron alboroto, les llamaron la atención”, añadió.

¿Es normal este tipo de comportamiento?

“En todas las delegaciones del mundo pasa. Yo tuve la suerte de estar en los Centroamericanos y del Caribe en México 1990 y en los Panamericanos de Cuba 1991, donde el Comité Organizador brindó en el cierre de los Juegos, cerveza a todos los atletas. Pero en ese momento bebieron y no se identificó ningún acto de indisciplina”.

¿Cómo valoras que algunos atletas no se quisieron quedar en los campos de entrenamiento?

“En ese caso hemos lamentado mucho que no se hayan quedado en las bases de entrenamiento, porque esa base fue a solicitud de algunas federaciones para tener mejores resultados en los Panamericanos de Río de Janeiro. Fue muy penoso este hecho, porque personalmente me tocó conversar con el señor Víctor Vargas, responsable de Alto Rendimiento de Venezuela y pedirle disculpas de la no aceptación de última hora de deportes como el boxeo, levantamiento de pesas, esgrima, judo, entre otros deportes. En karate no se quedó nadie, porque sólo Norlan Vallecillo esta dispuesto a quedarse”.

¿Dicen que no había condiciones para quedarse?

“Las condiciones eran excelentes. Donde iban a quedarse es una Villa Olímpica en Valencia, con buena alimentación y cuartos acondicionados”.

¿Beneficiaron en algo estos Juegos?

“Pienso que sí, porque la mentalidad de los dirigentes y los atletas ha sido otra. Con esto que ha salido en los periódicos, pienso que la mentalidad cambiará porque la responsabilidad será mayúscula, tendrán mejor comportamiento en entrenar porque inclusive nos dimos cuenta que el IND, el CON y el Gobierno necesitamos mejorar más para el desarrollo de nuestros deportes”.

¿Un problema grave es que la preparación no fue la mejor?

“Es posible, pero la intención de estos Juegos era antesala a los Panamericanos. No necesariamente tenías que estar en un comportamiento óptimo de entrenamiento para asistir. Más bien estaba sirviendo como un termómetro para asistir a Río de Janeiro”.

¿Cuándo son los próximos Juegos y vale la pena ir?

“En dos años, y pienso que vale la pena asistir. No solamente por llegar a participar como ahora que nos vino esta invitación, pero creo que la próxima edición debemos tener más calidad, porque ahí va mucha gente del Caribe y necesitamos mejorar”.

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