El presidente panameño Martín Torrijos anunció que su país pretende convertirse en productor y exportador de etanol (alcohol combustible) y que su visita a Brasil, que comenzó el jueves y termina hoy en Sao Paulo, tiene como foco obtener apoyo para cumplir ese objetivo.
“Ambos países ganaremos” con la utilización de la tecnología brasileña y con las eventuales inversiones del sector en la producción de etanol en Panamá, aseguró Torrijos en conferencia de prensa, después de reunirse con empresarios del Estado más industrializado de Brasil.
“Tenemos capacidad considerable para la plantación de caña de azúcar (materia prima para producir etanol) y de palma aceitera (para biodiesel) y está en estudio un proyecto de ley para incentivar la construcción de usinas de etanol (plantas)”, destacó el Presidente.
Panamá hará obligatoria la mezcla de 10 por ciento de etanol en la gasolina que se consume en el país, que suma 160 millones de galones (605.6 millones de litros) anuales.
El Gobierno panameño también apuesta a su potencial logístico, como base de exportaciones hacia mercados asiáticos y Estados Unidos.
Brasil fabrica anualmente cerca de 20,000 millones de litros de etanol y exportó 3,500 millones en 2006, la mitad hacia Estados Unidos.
Pero el Gobierno brasileño ha denunciado los aranceles impuestos por Estados Unidos a su etanol, de 0.14 dólar por litro y una sobretasa de 2.5 por ciento sobre el precio de exportación.
Ante las alertas de los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Fidel Castro, de Cuba, de los peligros de que el etanol produzca desabastecimiento de alimentos, Torrijos expresó que se trata “de una polémica que ha llegado incluso a las Naciones Unidas” y que se refiere al uso del maíz como materia prima.
Para Panamá, la producción del alcohol combustible “será un factor de crecimiento de la frontera agrícola del país”, dijo, y también destacó que el etanol es fuente de inversiones, empleo y energía limpia.