“Los inversionistas pueden buscar otros destinos”

Robert Mosbacher, Presidente y Director General de la Corporación para las Inversiones Privadas en el Exterior (OPIC), es claro al afirmar que Nicaragua, gobernada ahora por un gobierno de izquierda, no puede darse el lujo de cambiar las reglas del juego de la noche a la mañana, si desea seguir siendo un país atractivo para […]

  • Robert Mosbacher, Presidente y Director General de la Corporación para las Inversiones Privadas en el Exterior (OPIC), es claro al afirmar que Nicaragua, gobernada ahora por un gobierno de izquierda, no puede darse el lujo de cambiar las reglas del juego de la noche a la mañana, si desea seguir siendo un país atractivo para la inversión extranjera directa (IED)

Vino como se dice “de entrada por salida”. En su breve visita a Managua hizo tiempo para todo. Incluso tuvo que esperar por poco más de una hora la llegada del Presidente de la República, Daniel Ortega, para dar por inaugurado el inicio de un proyecto habitacional para personas de ingresos medios y bajos en las cercanías del cerro Motastepe, Ciudad Sandino, en Managua.

Robert Mosbacher, Presidente y Director General de la Corporación para las Inversiones Privadas en el Exterior (OPIC), cargo para el que fue postulado directamente por el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, es a primera vista un hombre de hablar directo y jovial.

No piensa mucho sus respuestas, al menos en esta breve entrevista con LA PRENSA, al lado del Embajador de Estados Unidos en Managua, Paul Trivelli, quien se integró a la rápida plática poco después de haber empezado, en la sede diplomática en Carretera Sur.

La visita de Mosbacher a Managua la semana pasada fue más que ligera. Como se diría, a lo nica, se trató de una “visita de médico”, pero bien aprovechada.

En resumen, su agenda, o parte de la misma de la que se supo, fue “muy apretada”.

Tras arribar al Aeropuerto Internacional de Managua, pasó a sostener un encuentro con los principales directivos del Grupo Financiero Lafise, al que pertenece el Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), con el que firmó el convenio para financiar el proyecto habitacional.

Llegó a la Embajada de Estados Unidos en Managua y conversó, por unos 20 minutos, con LA PRENSA y de ahí salió hacia las cercanías del Cerro Motastepe para luego partir hacia El Salvador.

Mosbacher, quien buena parte de su vida se ha desempeñado en el sector privado, pero también en el público al lado de organizaciones sin fines de lucro, visitó Managua para firmar oficialmente con Bancentro un crédito de 10 millones de dólares para financiar la construcción de unas 1,600 casas.

Es prueba, dice Mosbacher, de las oportunidades que Nicaragua tiene para atraer inversiones y, añade, que lo puede ser aún más con el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta), que para Nicaragua se aplica desde abril del 2006.

En su breve plática subrayó que, su mensaje principal, era el de dejar claro y hacerle saber al sector privado que, incluso, la gente con ingresos bajos y medios son un mercado para invertir.

Y también subrayó que, para que un país sea atractivo a la inversión, debe sobre todo conservar leyes estables y tener un sistema judicial transparente, sin olvidarse del respeto a la propiedad privada.

La tarea, sin duda alguna, es difícil pero no imposible: el país ha logrado pasar de 62 millones de dólares al año en promedio en inversión extranjera entre 1992 y 1996, a unos 237 millones en promedio cada año entre el 2002 y el 2006, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Las cifras son alentadoras, pero aún bajas, si se le comparan con Honduras, país similar en desarrollo a Nicaragua. Según la CEPAL, el vecino del Norte captó en inversiones extranjeras 301 millones de dólares en promedio anual entre el 2002 y el 2006.

Vemos que la organización que preside tiene mucho interés en desarrollar proyectos habitacionales en Nicaragua

El propósito principal de mi visita, esta vez, es hacer un acuerdo más con Bancentro, en alianza, para un proyecto habitacional. OPIC tiene un fuerte apoyo a la construcción de desarrollo habitacional para personas de bajos y medianos ingresos. En este caso estamos apoyando el crédito hipotecario a través de Bancentro, con plazos que oscilan entre los 15 y 20 años a tasas de interés fijos.

¿Es de suponer, entonces, que las condiciones para las familias que adquieran una casa en este proyecto serán favorables?

Obviamente esto hace que el crédito sea más accesible, más económico, porque ya teniendo una tasa de interés fija de 15 a 20 años, lo hace más fácil a las personas para pagar.

¿Se puede decir que el sector privado tiene cancha para invertir en sectores de bajos ingresos, de encontrarse los mecanismos necesarios y adecuados?

Uno de los mensajes en los que yo quiero hacer énfasis es que de hecho si el sector privado puede invertir en financiamiento para personas de bajos y medianos ingresos y que se den cuenta que se puede hacer de una forma rentable en términos financieros.

Es un cambio de visión. Hay que trabajar mucho para ello.

Los gobiernos tienen la noción de que el sector privado no está anuente a dar, verdad, este empuje de inversión para apoyar la construcción de viviendas para personas de bajos y medianos ingresos. Pero la verdad es que sí lo hay, el sector privado no está en el interés de ellos (invertir) en la parte más baja (personas de ingresos bajos y medios), está un poco más allá (personas con mejores ingresos).

Hablemos de OPIC. ¿Cuál es su misión?

El objetivo principal de OPIC es, definitivamente, promover la inversión privada en los mercados emergentes. Pero no sólo eso, a la vez promovemos el desarrollo. Y es difícil encontrar algo mejor que ofrecer este tipo de inversiones para casas, para personas de bajos y medianos ingresos.

Entonces hay fondos disponibles para este tipo de proyectos y otros. ¿De cuánto podríamos estar hablando?

En realidad no tenemos como un fondo específico que va a apoyar a un sector en específico, más bien nos enfocamos en demostrar en lo que es financiamiento de fondos privados.

Otros aspectos importantes en este tipo de proyectos es que las personas del sector se den cuenta de que el DR-Cafta es una oportunidad de inversión para la región.

¿Pero hay alguna cifra de OPIC al menos disponible para el sector privado del istmo?

Ahora por lo menos podemos hablar que tenemos 300 millones de dólares comprometidos para esta región, para estos países, y sobre todo, verdad, enfocados en los países que son firmantes del Cafta.

Ya de hecho hemos comprometido 30 millones de dólares con Bancentro para Nicaragua y, pues, hay más fondos futuros proyectados.

Habla de aprovechar las ventajas del DR-Cafta. En ese sentido ¿qué sectores de la economía de Nicaragua serían los mejores para invertir de estos fondos de OPIC?

Sí, uno de ellos, además de proyectos de acceso a viviendas es el acceso al crédito a un nivel que no sea tan alto, crédito para mediana empresa. También apoyamos lo que es las macrofinancieras, pero estamos en apoyar no sólo las macrofinancieras, sino algo que esté más arriba de ese nivel, las pequeñas y medianas empresas tanto a varones como a mujeres, para que puedan iniciar sus operaciones de negocios.

Y también vamos a estar trabajando en lo que son las instituciones crediticias locales e inversiones o alianzas con Estados Unidos , de inversión privada, de tal forma que las personas acá tengan acceso al crédito.

Y por supuesto otros sectores que están incluidos son el turismo, la infraestructura, la promoción de la energía, sobre todo concentrándose en las energías renovables y también en lo que es el desarrollo de franquicias, de comidas rápidas, por ejemplo.

¿Cómo ve el panorama para las inversiones privadas en Nicaragua con un gobierno de izquierda?

Siempre y cuando las reglas del juego sean las mismas, comenzando con el respeto a la propiedad privada, no creo que de la noche a la mañana va a haber un cambio en cuanto al deseo de invertir acá, verdad.

Pero sin duda existen algunos obstáculos.

De ello podemos mencionar algunos obstáculos o impedimentos, por ejemplo la estabilidad del sistema judicial, pero siempre y cuando las leyes sean claras y firmes, siembre habrá la oportunidad de que más inversión venga al país.

En ese mundo tan globalizado, los inversionistas tienen la oportunidad (de decidir invertir) en muchos lugares y el hecho que hubiese una caída (en Nicaragua) de lo que es la apertura a las reglas establecidas para la inversión, o en el caso de que las leyes no estuvieran definidas, creo que sí habría una oportunidad de los inversionistas que pueden buscar otros destinos.

Entre presidentes, ancianos y desamparados

Robert Mosbacher tiene una carrera tan diversa, que lo ha hecho pasar del sector privado al público y “navegar” en entidades sin fines de lucro y caritativas.

Mosbacher trabajó durante la Administración del ex presidente Ronald Reagan (q.e.p.d.) y para el Senador por el Estado de Tennessee, Howard Baker.

Fue postulado por el presidente George W. Bush para ejercer el cargo de Presidente y Director General de la Corporación para las Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC, por sus siglas en inglés), el 14 de octubre del 2005.

Dirige esta organización, la OPIC, que busca conciliar intereses entre Estados Unidos y los países que necesitan inversión, tanto para fomentar el desarrollo y el crecimiento económico, e incluso la estabilidad política, al punto que la entidad “apoya la política exterior de los Estados Unidos”.

El seguro sobre el riesgo político y el financiamiento que facilita la OPIC, según dice, ayudan al sector privado de Estados Unidos a invertir en más de 150 mercados emergentes, en países en vías de desarrollo en todo el mundo.

Aunque Mosbacher ahora está del “otro lado de la acera”, es decir en el sector público, en la burocracia, en el gobierno; por muchos años se desempeñó en la empresa privada, especialmente en el sector energético.

Desde 1986 hasta 2005 Mosbacher fue el Presidente y Director General de Mosbacher Energy Company, empresa independiente de exploración y producción de petróleo y gas ubicada en Houston, Texas.

Además, ejerció el cargo de Vicepresidente de Mosbacher Power Group, empresa también independiente especializada en el desarrollo de la energía eléctrica.

Según cuenta, en su hoja de vida, presidió la junta directiva del Hospital Metodista, del Ejército de Salvación y del Capítulo de la Zona Metropolitana de Houston, Texas, de la Cruz Roja Estadounidense.

Es fundador y copresidente de Rebuilding Together Houston (antiguamente, PSI HomeSavers), entidad que organiza grupos de voluntarios para efectuar reparaciones gratuitas a la parte exterior de las viviendas, propiedad de ancianos o discapacitados de bajos ingresos, aptos para recibir la ayuda.

También forma parte de las juntas del South Texas College of Law y de la Sociedad de Artes Escénicas de Houston.

Durante la Administración del ahora fallecido ex presidente republicano Reagan, Mosbacher participó en el lanzamiento del Programa de Iniciativas del Sector Privado.

Posteriormente fue designado por el mismo Reagan, en tres oportunidades sucesivas durante los años ochenta, para formar parte de los grupos de trabajo presidenciales sobre diversas iniciativas del sector privado.

Es abogado de profesión. Se graduó en 1977 en la Southern Methodist University.

En 1973 recibió su título de Bachelor of Arts de la Universidad de Georgetown.

Con su esposa Catherine tiene tres hijos: Peter, Jane y Meredith.

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