- Nueva Segovia, al Norte de Nicaragua, se está convirtiendo poco a poco en la cuna de los mejores cafés cosechados en el país y en el mundo. Este año, 22 de 34 cafés ganadores de la Taza de la Excelencia provienen del departamento y recientemente un café de Jalapa se ubicó como el cuarto mejor del planeta. ¿Los secretos?, aquí se los diremos
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Ver Infografia > Nueva Segovia tiene fama por su historia, que data del año 1543, en plena conquista española, cuando se fundó la entonces Ciudad Vieja. También por conservar una de las iglesias más antiguas del continente americano y por las batallas que libró en su momento el héroe nacional, Augusto C. Sandino, así como por la calidad de su artesanía de barro y hojas de pino.
Y ahora por el café que se cosecha en estas tierras, uno de los mejores del mundo, confirman los especialistas, incluso por encima del grano cosechado en Etiopía, donde para muchos “nació” el cultivo.
En los últimos cuatro años los caficultores del departamento, ubicado a 226 kilómetros de Managua, vienen demostrando que el grano que producen tiene calidad y eso se confirma en los registros del certamen de la Taza de la Excelencia que organiza, desde el 2002, la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN).
En el 2004, según ACEN, de los 29 cafés ganadores, cinco fueron originarios de Nueva Segovia. Al año siguiente las cifras mejoraron, pues de los 35 granos ganadores, 18 eran del departamento.
En el 2006 el hecho se repitió con mayor fortaleza, ya que de los 25 mejores cafés especiales del concurso, un total de 20 cafés fueron cosechados en Nueva Segovia.
Este año la buena racha se mantuvo puesto que, de los 34 cafés ganadores, 22 proceden de Nueva Segovia, incluyendo al mejorcito de todos, es decir el del primer lugar: el que cosechó el cafetalero Marcio Benjamín Peralta Paguaga, en la finca Las Golondrinas, ubicada en el municipio de Mozonte.
A eso se añade otro logro del sector cafetalero del departamento: la ubicación del café Jesús Mountain, de Jalapa, Nueva Segovia, como el cuarto mejor del mundo, por la Asociación de Cafés Especiales de Estados Unidos (SCAA).
El café en mención compitió con 104 más y se destacó por atributos como fragancia, aroma y buen tostado ¡qué les parece!
LOS SECRETOS DE LA TAZA
Pero bueno ¿ustedes se preguntarán a qué se debe tanta calidad? Los expertos en el tema dan varias razones.
La directora ejecutiva de ACEN, Claudia Castellón, explica que el café especial segoviano destaca porque tiene un “perfil de taza” único.
¿Qué es eso? Bueno, que es “un café limpio, con una acidez balanceada, dulzura media, es cremoso, con olores florales y con diferentes sabores como: naranja, cocoa, melocotón, pasas, cerezas, chocolate, moras. En fin tiene un poco de todo y los más interesante es que todo lo tiene de forma equilibrada: ni mucho ni menos”, indica Castellón.
A juicio de la ejecutiva, esas características del grano se explican por la zona que lo engloba, pues aduce que se deben a la altura, al tipo de suelo y a la variedad del café del departamento.
“Los productores de Nueva Segovia siembran por ejemplo café Malacaturra, Pacamara y Catuaí, muy poco cosechan el café Borbón y Caturra, que se encuentran en Jinotega y Matagalpa (también ubicados al Norte de Nicaragua)”, manifiesta.
“Además cultivan el grano en buena altura y lo siembran en suelos que tienen origen volcánico, porque así es la tierra allí”, argumenta.
CUIDO PERSONALIZADO
A lo que suma el manejo del grano. “El manejo es personalizado y por eso es que si vos observás quiénes son en su mayoría los ganadores de la Taza te encontrás con que son pequeños y medianos productores”, agrega Castellón.
“Es decir si yo cuido mi casa, yo la barro, la limpio, lavo mis platos, mi casa me dura más y está mejor a que si alguien lo hace por mí y así pasa con el café de Nueva Segovia, allí en su mayoría los cafetaleros viven en las fincas y ellos junto a sus familias se encargan de cortar el grano rojo, de manejarlo artesanalmente, ellos mismos se encargan de todo el proceso y garantizan una supervisión constante en la cosecha”, justifica.
Castellón insiste: “En otras palabras no contratan gente, como pasa con los grandes productores, que lo que quieren es cortar más para ganar más aunque el grano vaya verde y eso definitivamente incide en la calidad”.
LA PRENSA intentó obtener las apreciaciones y perspectivas del Gobierno en relación con el café de Nueva Segovia, pero no fue posible localizar, por ejemplo, al titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo.
El catador Enrique Leiva coincide con Castellón. “Yo también creo que hay varios elementos que se juntan en la calidad del grano de Nueva Segovia, especialmente de los municipios de Dipilto y Mozonte”, expresa de entrada.
“Un factor es la altura, que anda arriba de los 1,200 metros sobre el nivel del mar. En esos sitios lo que favorece es el desarrollo de los cafetales. Otro factor son sus tierras volcánicas y el buen manejo que hacen de los fertilizantes, del secado y de todo el proceso del café”, menciona.
“(Por eso) el café segoviano es transparente, fino, con un cuerpo medio, con sabores y olores con buen balance, cuando se tiene la taza se siente el limón, la naranja, la toronja que van más allá del café normal”, expone el catador.
LA GEOGRAFÍA
Roberto Bendaña, cafetalero, presidente de la Taza de la Excelencia a nivel internacional y ex viceministro del Magfor, en tanto, refiere que principalmente el microclima y la cercanía influyen en la calidad del café de Nueva Segovia.
“En Nueva Segovia el nivel de lluvias no es tan alto en los meses en que el grano es expuesto al secado, eso evita que se afecte con moho o que se fermente, creo que eso ayuda a su buen nivel de calidad”, señala.
Añade que los cafetales están situados generalmente cerca de la carretera, hecho que facilita que el grano se transporte en tiempo y forma a los beneficios secos.
“Y bueno, agregaría también la altura, que es buena en el departamento porque hablamos de altura con rangos que oscilan entre los 1,100 y 1,400 metros sobre el nivel del mar”, apunta.
El caficultor Marcio Peralta, ganador del primer lugar en la Taza de la Excelencia 2007, al ser consultado sobre el tema, comenta que para él también son varios los factores que ayudan a obtener un grano de calidad.
“En mi caso creo que gané por una serie de elementos. Mi finca Las Golondrinas (de 29 manzanas) es agroecológica, está rodeada de montañas vírgenes que la protegen de los vientos y del sol a veces, además, está a una altura de 1,450 metros sobre el nivel del mar”, relata.
Por otro lado dice que el manejo de café que hizo también incidió. “Yo corté el grano, lo despulpé, lo lavé a tiempo, luego lo oreé en cajillas en un lugar donde el sol y al aire le entraba por una ventanita y después de eso lo llevé al beneficio de Luis Alberto Balladares, donde me le dieron un buen tratamiento de secado hasta dejarlo a punto de trillo y de allí salieron las muestras de mi grano”, precisa con una voz que denota orgullo.
El café de Peralta tuvo una calificación de 94.84 puntos en el certamen de la Taza de la Excelencia 2007. “Ese café obtuvo un puntaje de un café presidencial, que es el café con más de 90 puntos, de modo que es visto como único y en la Taza hubo seis con ese puntaje”, recalca Castellón.
Además, fue definido por el jurado internacional, a la cabeza del prestigioso catador y fundador de la Taza de la Excelencia en el mundo, el brasileño Silvio Leite, como “un café dulce y floral, con acidez muy brillante, un café caramelo, cítrico, jazmín, balanceado, cremoso, con durazno, miel y chocolate”. En síntesis “un café perfecto”.
Los puntajes del jurado oscilaron entre 99 y 91 puntos, lo que dio un promedio de 94.84 puntos en el café descrito.
Para Castellón, eso es sorprendente , pues es un rango que nunca se ha visto en la Taza que se organiza en Centroamérica, lo que da una idea de la calidad del café que se está produciendo en el departamento.
CON BUENAS PERSPECTIVAS
En ese sentido, tanto Peralta como Castellón tienen buenas perspectivas en términos de rentabilidad del café. Peralta aspira que su café se venda en la subasta electrónica mundial, que acontecerá el próximo 6 de junio, a un precio cercano a los 1,000 dólares por saco. El lote de Peralta es de 13.59 sacos, de 150 libras cada uno.
“Entiendo que el año pasado el café del ganador (originario de Dipilto, también de Nueva Segovia) se vendió a más de 800 dólares (el saco). Pero bueno, espero obtener un precio que me ayude a recuperar la inversión, lo que me permitiría reinvertir en la finca: construir una cocina, bodega, dormitorios y comedor para los trabajadores”, detalla.
Castellón no adelanta proyecciones. Aunque sí manifiesta que confía en que habrá un mejor precio respecto a un año atrás.
“El año pasado el lote ganador obtuvo un precio de 850 dólares por saco, que en realidad es buen precio porque nuestro precio base es de 150 dólares y eso siempre lo hemos superado”, recuerda.
“De manera que este año las perspectivas son mejores: primero porque Leite está hablando bien de nuestro café; segundo porque el 80 por ciento de los compradores que vinieron a la Taza son clientes que por primera vez nos visitaron y tercero porque a la Taza vinieron en su mayoría los dueños de los negocios que compran café, lo que nos permitió incidir más en la decisión de optar por el grano de Nicaragua”, enumera.
Pero hay más. “Nosotros ya enviamos 150 muestras de café a 150 potenciales compradores y la subasta de Nicaragua se efectuará antes del resto de países centroamericanos. Así es que tenemos más cancha para lograr algo bueno”, advierte la directora ejecutiva de ACEN, Claudia Castellón.
Si eso ocurre el café de Nueva Segovia, aparte de sobresalir por su calidad, también será famoso por sus precios. Y lo veremos más seguido en las tiendas y cafeterías de Europa, Estados Unidos y Canadá, por ejemplo.
Así como en nichos como Japón, Taiwán y hasta de Colombia, país con fama de tener uno de los mejores cafés del planeta, con los que los de Nueva Segovia ya se está codeando y que le está ganando.