- La mañana del 12 de mayo, José Alfaro se levantó de su cama con una sola idea en la mente: derrotar a DeMarcus “Chop Chop” Corley, un difícil ex campeón mundial de Estados Unidos. Y lo hizo, dando la más grata sorpresa del Festival KO a las Drogas promovido por la AMB en Nicaragua
JOSÉ “QUIEBRA JÍCARa” ALFARO, BOXEADOR PROFESIONAL
Cuando a José “Quiebra Jícara” Alfaro le propusieron enfrentar al ex campeón mundial estadounidense DeMarcus “Chop Chop” Corley, en el Festival KO a las Drogas que se realizaría en Nicaragua, el púgil decidió pensar con calma la propuesta.
Y no era para menos. Alfaro, con un balance de 17-3, lucía con pocas opciones de vencer a un peleador de 31 triunfos, ex campeón mundial ligero de la OMB, que realizó dos defensas exitosas y luego se fajó con campeones de reconocida trayectoria como Zab Judah, Floyd Maywather Jr. y Miguel Cotto.
De esos tres resultados, Corley perdió con los primeros dos por decisión y fue noqueado por Cotto. Pero aún así lucía una presa dura de cazar.
Después de meditar la posibilidad del combate, Alfaro decidió tomarlo y con una aguerrida presentación logró un sorprendente nocaut en ocho asaltos sobre Corley, en la mejor pelea del KO a las Drogas, recuperando la credibilidad que había perdido en los últimos meses después de derrotas ante Santos “El Toro” Benavides, el argentino César Cuenca y el venezolano Miguel “Aguacerito” Acosta, tropiezos sufridos entre octubre del 2005 y octubre del 2006.
“Todos me felicitan por este triunfo, porque fue uno de los mejores combates de este año. La mayoría dice que fue la mejor pelea de la cartelera, porque Corley es un tipo bueno, que ha enfrentado a las fieras en las 135 y 140 libras. Pero gracias a Dios supe manejarlo para apuntarme la victoria”, comentó Alfaro, en el sopor de la tarde que asola el gimnasio Róger Deshón, del barrio San Judas, en Managua, prácticamente su segunda casa.
“En realidad tenía confianza de ganar por el trabajo que había hecho en el gimnasio con mi entrenador Gustavo Herrera. Trabajé desde hace mucho tiempo, pensando siempre en positivo, pensando siempre en ganar, porque me gusta ir siempre para adelante”, añadió el boxeador.
Alfaro reconoció que dudó un poco en aceptar el compromiso con Corley, por todo su historial en el boxeo rentado.
Pero después de meditar un tiempo y consultar con su familia, decidió aceptar el reto, comprometiéndose a entrenar mejor que en otras ocasiones, con una férrea disciplina.
¿Qué pensastes cuando analizaron algunas de sus peleas?
Era un tipo muy bueno. Pero miré algunas cosas que podíamos trabajar y planeamos nuestra estrategia con los entrenadores Gustavo Herrera y Arnulfo Obando.
¿Te sorprendió la caída que sufriste en el primer asalto?
Sí, porque llevaba la mano muy abajo. Después de eso, corregí y quiso lanzar el mismo golpe varias veces, pero logré esquivarlo. Pienso que agarró confianza, se quedó bastante parado y no huyó en el combate.
¿Corley se equivocó?
Pienso que sí, al creer que podía noquearme y ponerse al tú a tú conmigo.
¿Cuándo lo tumbaste en el sexto, en la primera de tres caídas, pensaste que la victoria era tuya?
Me sentí compacto, seguro de la victoria, con una buena estrategia. Olí la victoria desde ese round, y en el octavo ya estaba mal después de esas dos caídas.
¿Te sentiste más fuerte que en otras ocasiones?
Sentí que estaba más fuerte y con mejores condiciones que en otras peleas. Cuando uno está en buenas condiciones piensa bien las cosas, planteás una estrategia y te sale. Mi clave del éxito radicó en el buen plan de pelea en la preparación.
¿Por qué te quedaste serio después que te proclamaron vencedor?
Normalmente soy bien sereno, no soy bullicioso. A mí me gusta sólo levantar mis manos y el público me respondió. Por dentro me sentí muy contento de haber ganado, y aunque no lo demostré tirándome al suelo y saltando en las cuerdas, porque eso no va conmigo. Me basta con saber que el público está satisfecho con mi pelea.
Era innegable pensar que Corley era favorito. ¿Vos sentiste algún rencor con la gente?
En realidad no. Yo respeto la opinión de cada quien y el tipo merecía estar adelante, porque su récord era impresionante. Está bien que haya sido así, pero gracias a Dios logré llevarme esa victoria.
¿Y ahora qué viene en tu carrera?
Esa es una decisión que deben tomar mis manejadores Silvio Conrado y Fernando Sánchez. Ellos saben cuál es el mejor camino, mientras me sigo esforzando en el gimnasio para estar siempre en buenas condiciones.
¿Has escuchado alguna oferta?
Del lado de Europa y Estados Unidos hay gente interesada en mí, pero en realidad no hay nada concreto. Sólo son rumores, pero creo que un mes veremos qué pasa.
En el mundo del boxeo se destacó tu victoria. ¿Tus bonos deben subir mucho?
Pienso que sí, porque debo estar en los principales rankings del mundo. Lo que me queda es luchar en esta carrera para conseguir más victorias y buscar una pelea de título.
¿Estás preparado para que el público exija más de vos en tus próximas peleas?
Claro que sí. Debo demostrarlo trabajando duro, con mucha disciplina.
¿Es cierto que Alexis Argüello te regañó porque querías tomarte una semana de vacaciones?
A Alexis le gusta que uno sea a su manera. Pero está bien lo que él dice, siempre son consejos sanos. Está bien que me haya dicho que regresara lo más pronto al gimnasio.
¿Te interesa alguna revancha con los tres boxeadores que te han vencido (Benavides, Cuenca y Acosta)?
En realidad ahora no porque sé que le podría ganar a cualquiera de ellos en este momento. Tengo material para ganarles, no me ganaron en uno o dos rounds, fueron dos decisiones y el nocaut que me dio Benavides faltando segundos para terminar la pelea.
¿Creés que Corley es mejor que cualquiera de ellos?
Sí, Corley puede vencerlos.
¿Me imagino que tu familia, en especial tu papá que siempre va a tus peleas, disfrutaron al máximo tu victoria?
Sí las disfrutaron al igual que yo, porque al estar contentos ellos, también lo estoy yo. Me gusta que estén satisfechos, porque sabían que ese día me levanté a ganar.
¿Cómo ha cambiado la gente con vos?
Las felicitaciones vienen de todos lados. Me sorprende la cantidad de gente que me saluda, y eso es algo que me llena de alegría. Lo bueno es que el esfuerzo que hice está dando sus frutos.
¿Pero siempre estás pagando tus pasajes?
Siempre, siempre (ríe Alfaro), aunque algunas veces no me cobran el pesaje desde el kilómetro 42 en la Carretera Vieja a León, en la comarca Ojo de Agua, hasta Managua. Me sorprendió que después de la pelea, cuando volví al gimnasio, todo el mundo me felicitó en el bus, parecía que todos vieron la pelea.
¿Hubo fiesta esa noche en tu casa?
En realidad no, la velada terminó noche, pero en Managua algunos familiares me pusieron mariachis y lo disfruté.
¿Qué pensaste cuando viste la foto de Corley en LA PRENSA, haciendo ejercicios, un día antes de la pelea?
Los vecinos estaban asustados. Me decían que cómo era posible que iba a pelear con semejante moreno. Después de la victoria, todo mundo quedó impresionado y han recortado el periódico para guardar las fotos de mi victoria.