- Los tres fueron fuertes oponentes durante la campaña electoral del año pasado. Ahora, tras la derrota en las presidenciales y la llegada al poder del FSLN, Eduardo Montealegre, José Rizo y Edmundo Jarquín plantean la idea de un bloque opositor que una a sus partidos. Un experto opina que tendrán que superar sus deseos de figurar y los intereses partidarios para alcanzar esa unidad de oposición
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La caricatura de Manuel Guillén publicada el pasado jueves en la página de Opinión de este Diario los presenta unidos contra el “autoritarismo” del presidente Daniel Ortega, montados en el lomo de un toro que los tres tienen que domar y que representa nada menos que las ganas de figurar de cada uno de ellos.
Eduardo Montealegre de ALN, José Rizo del PLC y Edmundo Jarquín del MRS, han planteado la idea de crear un bloque de oposición que figure como contrapeso a las decisiones del Ejecutivo sandinista.
Los tres candidatos dicen estar de acuerdo con esta idea, aunque ninguno habla de llevarla a la práctica, al menos a corto plazo.
Por el momento las direcciones de los tres partidos políticos, que representan al 62 por ciento del electorado, están más preocupadas con consolidar alianzas que les permitan participar con fuerza en las elecciones municipales del próximo año.
ALN y el PLC se encuentran en conversaciones “informales” que desemboquen en la creación de una gran unidad liberal, mientras que el MRS consolida su alianza con pequeñas organizaciones políticas.
“La unidad de los tres partidos es viable, pero creo que el esfuerzo primario es alcanzar la unidad de los liberales”, dice Jamileth Bonilla, diputada por la Alianza Liberal Nicaragüense e impulsora de ese proyecto de unidad liberal.
Pero la pared que bloquee esa iniciativa ambiciosa de crear una coalición de partidos opositores, puede que no sean los planes de unidad liberal o que el MRS se consolide como fuerza política, sino la falta de acuerdos que pueda haber entre los líderes de los tres partidos a la hora de ceder liderazgo.
“El liderazgo está en juego y depende de este proyecto saber si los representantes de estos partidos son verdaderos líderes o responden a intereses de cúpulas partidarias”, explica Mauricio Zúniga, director del Instituto para el Desarrollo y la Democracia, Ipade.
Zúniga explica que los principales obstáculos a los que se enfrenta este proyecto de unidad opositora es la fuerte alianza que existe entre el líder del PLC y ex presidente Arnoldo Alemán con el FSLN, los egos de los líderes políticos que han presentado interés en esta unidad y los intereses de cada partido.
Al ser consultados sobre cómo avanza este proyecto, los representantes de las tres organizaciones políticas responden que es sólo un planteamiento y que hasta ahora no hay nada formal que permita pensar en la creación de esta coalición.
MONTEALEGRE: “LUCHA CONTRA TOTALITARISMO”
Eduardo Montealegre dice que no le viene a mal la idea de un proyecto que incluya a los tres partidos de oposición de cara a hacerle frente al Ejecutivo sandinista, pero lo define como un proyecto difícil si se toma en cuenta las distintas ideologías que conforman a los principales actores.
“Hoy en día las luchas ya no son entre derecha e izquierda, sino entre totalitarismo y democracia y todo aquel que quiera la democracia es bienvenido en este esfuerzo. No quiere decir que se están uniendo los partidos, o cambiando de opinión o de ideología”, afirma el ex candidato político desde su espaciosa oficina en el complejo de ALN, ubicado al sur de la capital.
El ex funcionario de las últimas dos administraciones afirma que el problema central es de “desprendimiento” y dice que en estos momentos, los esfuerzos de su partido van encaminados a lograr la unidad con el PLC.
RIZO: “NO DEBE SER ALIANZA MERAMENTE ELECTORAL”
Algo más entusiasmado con el proyecto parece el ex candidato presidencial del Partido Liberal Constitucional, José Rizo, quien afirma que este esfuerzo no debe girar alrededor de figuras o personalidades, sino basado en “coincidencias” como el respeto a las instituciones democráticas.
Para Rizo no se trata de “succionar” a un partido sino de “hacer propuestas concretas a la nación, de cara al futuro”.
El ex vicepresidente dice que no han habido negociaciones formales, pero que está de acuerdo en que todo proyecto de unidad no sólo debe enfocarse con fines electorales, sino de cara a una propuesta de verdadera oposición al Gobierno.
Rizo, sin embargo, recalca las diferencias ideológicas con el Movimiento Renovador Sandinista, “del que no podemos olvidar ha sido un desprendimiento del FSLN”, y como Montealegre afirma que el bloque opositor debe nacer primero de una unidad entre liberales.
“Lo principal, el motor de este esfuerzo tiene que ser entre los liberales, dejando abierta la puerta para que después otras fuerzas políticas se sumen. La sociedad civil también tiene que formar un papel importantísimo” en el proyecto, afirma Rizo en una entrevista con LA PRENSA, concedida en la terraza de su lujosa casa ubicada en un exclusivo barrio capitalino.
MRS: “ALIANZA CON ACCIONES CONCRETAS”
Enrique Sáenz es líder de la bancada parlamentaria del MRS, el movimiento de disidentes sandinistas que en las presidenciales del año pasado consiguió hacerse con el 6.29 por ciento de los votos.
Es precisamente este logro electoral del partido, alcanzado en parte por la simpatía que generaba el fallecido ex alcalde de Managua Herty Lewites , el que los dirigentes del MRS quieren consolidar de cara al proceso electoral de 2008.
Debido a ello, en el MRS hablan de la posibilidad de formar una unidad de oposición basada en “acciones concretas” como impulsar temas que ayuden al desarrollo económico y social de la nación, pero están en contra de la palabra “unificación”.
“Una cosa es la coincidencia alrededor de temas concretos y otra unificación. En estos momentos estamos trabajando en la consolidación de la alianza del MRS”, dice Sáenz, quien aprovechó un espacio de descanso en el Plenario de la Asamblea para hablar con LA PRENSA.
El MRS ha sido, además, el partido que más ha condicionado una alianza de oposición al hecho de que no se tome en cuenta al ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prisión por fraude al Estado y quien en estos días ha gozado de la mayor libertad en los últimos años, desarrollando una gira partidaria por varios municipios del país.
“Si tenemos una posición contra el pacto, no podemos hablar en un círculo donde estén pactistas; si hablamos en que parte de nuestros principios tienen que ver con la democracia, no podemos hablar con quienes no pueden enseñar credenciales democráticas”, afirma Sáenz.
La búsqueda de la unidad entre los tres partidos apenas comienza y se verá en las conversaciones de las próximas semanas si los tres están dispuestos a conformar una alianza histórica de oposición al Ejecutivo sandinista.