Si no es hoy será mañana

A mi hermano Guillermo Enrique Guillén.Si yo pudiera subir y llegar allídonde crecen las semillas de la fey no las que dudan,diré despacio para que me oigancómo nació en mí esa soledad que me persigue,la imposibilidad de encontrarme a mí mismo,de no comprender a los amigos. Si yo pudiera flotar en las llanuras del aire,o […]

A mi hermano Guillermo Enrique Guillén.
Si yo pudiera subir y llegar allí
donde crecen las semillas de la fe
y no las que dudan,
diré despacio para que me oigan
cómo nació en mí esa soledad que me persigue,
la imposibilidad de encontrarme a mí mismo,
de no comprender a los amigos.

Si yo pudiera flotar en las llanuras del aire,
o vivir en el corazón de una estrella,
entregaría mi sangre para no verte morir
ni verte correr el agua en tus ojos
aunque las heridas de la pobreza se hundan
más y más en mí.

Si yo pudiera detener con las manos lo inevitable,
escapar de los sueños traicioneros,
desencadenarme de la crueldad y el egoísmo,
volvería otra vez, y a vivir
para caminar sin temor en lo desconocido,
y que el pensamiento humano se eleve
detrás de las montañas.

Pero si mueren mis alas antes de llegar a tierra
llévame a ese río que todos buscamos
para decirte que siento mucho frío aquí
donde me cierran las puertas al verme llegar
y por qué le tengo horror a las multitudes.

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