Perra Flaca
Perra flaca que deambulas sola
las ardientes calles tras un bocado,
cuero en tus huesos no más pegado
con garrapatas de nariz a cola.
Hambre presentas en cada chibola
de tus vigilantes ojos opacos
que miran en bolsas, baldes y sacos
un gran banquete los martes y jueves,
días buenos en que la cola mueves
ante la mirada de los guanacos.
Pasión
Al recordar tu sufrimiento pensamos,
viendo nuestra tierra sufrir mientras siente
correr tanta sangre de su triste gente:
¿Será verdaderamente que te amamos
y que seguir tus pasos siempre deseamos?
Porque vemos tu rostro ensangrentado
y por nuestra causa sos crucificado,
mas pudiendo entender no entendemos
que decir amarte, es decir amemos
al triste, al pobre y al desamparado…
Madre Chinandegana
Mujer trabajadora de Chinandega
vives de cansancio, vives de sudor,
plena de esperanzas, plena de valor.
Convertido tu corazón en bodega,
donde guardas de tu vida andariega
los máximos triunfos, las mínimas penas,
lo entregas a tus hijos en las amenas
noches de café, queso y gallopinto.
Y mañana de nuevo sobre tu cinto
bateas de fe y bienmesabes llenas.
Mi Mercado
¿Qué me vas a llevar amorcito?,
pregunta la que mueve el delantal.
¿Querés tu queso? ¿Querés tu tamal
¡Mirá sin compromiso chiquito!
Entre panas se escucha otro grito
naciendo de sonora garganta:
¡Aquí está el fresco mi marchanta!
La compradora saca el billete
paga el pozol y en un taburete
calma su sed y al calor espanta.