- Permanecieron retenidos seis horas durante una gira
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CORESPONSAL/ CHINANDEGA
Los alcaldes sandinistas de Somotillo y Puerto Morazán permanecieron secuestrados durante más de seis horas en la comunidad Palo Grande, cuando participaban en una gira municipal.
Un parte policial indica que “se realizaba un cabildo de rendición de cuentas (el sábado pasado) donde participaban el alcalde Agresio Osejo de Somotillo y Juanita Téllez, alcaldesa de Puerto Morazán y que al lugar se presentaron 40 personas que pidieron la palabra, sin ser tomados en cuenta por quienes presidían la mesa”.
“De las casi 200 personas que se concentraron en el sitio, algunos se violentaron e impedían la circulación de dos buses de pasajeros, la camioneta del alcalde de Somotillo y el vehículo de Puerto Morazán, más la móvil que transportaba la disco que prestó sonido en el evento”, de acuerdo al parte.
El grupo, aparentemente enardecido, lanzó piedras a la caravana de vehículos donde viajaban las autoridades, volcaron una de las camionetas e impidieron el paso por más de siete horas”, declararon los afectados, entre los que se encuentran Alan Prado jefe de Servicios Municipales, Karen García y Manuel García Lindo.
IDENTIFICAN A AGRESORES
Las personas denunciadas fueron identificadas como Emilio Ayala, Víctor Manuel Izaguirre, Miguel Ángel Meza, Martín Catín, Juan Gómez, Raymundo Gómez, José Jarquín, Juan Ríos Villareal, Aleyda Medina, Tomás Castillo, Pedro Emilio Catin, Luis Andino y Roberto Gómez.
El comisionado mayor Francisco Aguilera, jefe de la Policía en el departamento de Chinandega, confirmó que durante la inspección in situ se comprobaron los daños en el vehículo en que se movilizaba uno de los alcaldes, las lesiones a un mayor del Ejército de Nicaragua y amenazas de muerte para las autoridades municipales.
El coronel Tirso Mairena, jefe del Segundo Destacamento Militar en Occidente, dijo que el mayor Domingo González, jefe del destacamento en la frontera, fue alcanzado por una piedra cuando protegían la vida de los alcaldes.
POR TIERRAS
“Es un conflicto por tierras. Hay más de 36 mil manzanas de tierras supuestamente nacionales, en manos de tres colectivos, que tienen su título, mientras algunos pobladores quieren tierras”, dijo Osejo.
“No nos cabe a nosotros resolverlo y creo que esto originó este hecho que amenazó nuestras vidas, de no ser por nuestra actitud tolerante”, añadió Osejo.
Dijo que se presentará ante el Ministerio Público para denunciar el hecho y para acusar formalmente al señor Calí Morales Silva y a su compañera de vida, Jeannete Mondragón, como los responsables de lo que calificó un hecho criminal, “ya que ellos instigaron a un grupo de personas, para que nos amenazaran”, destacó.
“Fue una manipulación. Ellos actuaron con alevosía y ventaja. Hay que sentar un precedente, para estos señores que usan a niños y jóvenes en estado de ebriedad o sustancias estimulantes”, según la declaración de Osejo.