Violeta B. de Chamorro. ()

Esperanza y violencia callejera

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    El preludio de la llegada de los 100 días de gestión de Violeta Barrios de Chamorro fue una violenta asonada promovida por el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), en ese entonces una recién creada organización laboral vinculada directamente con el Frente Sandinista.

    La asonada fue la primera de muchas que enfrentaría el gobierno de Barrios de Chamorro durante sus primeros años. Estuvo plagada de enfrentamientos armados en las calles de Managua, huelgas, barricadas en las calles capitalinas e incendios en edificios públicos.

    Además, informes de prensa de la época revelaron una concentración en el campo de rearmados simpatizantes del Frente Sandinista que amenazaban con iniciar una nueva revuelta militar para derrocar al recién electo Gobierno si éste no satisfacía sus demandas de tierras y préstamos.

    En materia política los primeros 100 días de la señora Barrios de Chamorro fueron envueltos completamente por un molesto ambiente de polarización política que nublaba los primeros pasos del denominado período de transición.

    El entonces Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, tuvo que sostener la primera de muchas reuniones con Daniel Ortega, buscando inicialmente el fin de la asonada promovida por el FNT y luego la concretización de un traspaso total del Poder Ejecutivo a manos de la administración de doña Violeta Barrios de Chamorro.

    Usando como espada intimidante las protestas, Ortega en esa negociación logró que decenas de empresas estatales fueran entregadas a sus “trabajadores”, quienes en realidad eran miembros de cooperativas sandinistas.

    Uno de los principales problemas a los que se enfrentó dicha administración fueron los reclamos en masa por propiedades usurpadas durante el gobierno sandinista y que sus legítimos dueños reclamaban esperanzados en una solución rápida por el recién electo Gobierno.

    El famoso córdoba oro, con una paridad total al dólar estadounidense, era impulsado por el entonces presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Francisco Mayorga.

    Infaltables eran en las páginas de los periódicos los anuncios gubernamentales haciendo un llamado a la población para cambiar sus córdobas viejos por córdobas oro.

    Durante la evaluación de los primeros 100 días de gobierno de la señora Barrios de Chamorro se destacó principalmente el fin del Servicio Militar Obligatorio, la irrestricta libertad de expresión promovida por su gestión, además de las grandes expectativas económicas por parte del sector privado con la implementación de una economía de mercado y el impacto del córdoba oro.

    Otro factor en que descansaban las esperanzas de despegue económico fue el completo respaldo internacional que tuvo la victoria electoral de la señora Barrios de Chamorro.

    La principal consecuencia del espaldarazo internacional fue el inicio de los contactos para lograr la reducción de la deuda externa, heredada por el FSLN que se estimaba en unos 12 mil millones de dólares.

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