- Sobre las lesiones en la espaldade Erick Volz
-
Notas Relacionadas > Corresponsal/Rivas
La sentencia fue arrolladora. La juez de Distrito de lo Penal de Rivas, Ivett Toruño Blanco, determinó que Volz y Chamorro, debían guardar 30 años de prisión, pena que concluiría el 15 de febrero del año 2037.
Para la juez fue importante el testimonio de Nelson López Dangla, por considerar que éste ya tenía su versión de los hechos desde el mismo momento en que fue “careado” con Volz.
La juez no creyó la versión de la defensa de Volz sobre las lesiones de la espalda (que supuestamente fueron hechas por el ataúd), pues argumentó que en las fotografías se podría apreciar claramente que eran varias excoriaciones lineales las que tenía en su cuerpo.
Criticó el trabajo del perito Noel Martín Corea, que según la juez fue negligente porque ni siquiera supo leer su propio informe, además de enumerar las inconsistencias que se detectaron (por ejemplo que ningún cabello de los recopilados pertenecía a la víctima). Asimismo excluyó el peritaje de trazología (que analiza las huellas de calzado encontradas en la escena), por considerar que no era concluyente.
Para la juez, los testigos propuestos por la Fiscalía (amigos de Doris Ivania) fueron claves para “demostrar el posible motivo del acusado Volz para darle muerte a Doris Ivania (por celos)”.
También concluyó que con la declaración de la madre de Doris Ivania “se dejó al descubierto el intento desmesurado de la familia de Volz de llegar a un arreglo monetario a cambio del desestimiento en el caso, esto fue corroborado por Erick Volz quien se atribuyó esos acercamientos para pedir ayuda y demostrar su inocencia”.
Con respecto a Julio Martín Chamorro, la juez considera que la evidencia física encontrada en el cuerpo de éste, hablaba por sí sola, asimismo resalta el hecho de las apariciones misteriosas de éste en la tienda de Doris Ivania, una semana antes de ocurrir el asesinato.
Sobre los testigos de Volz la juez fue concluyente: “Se demostró en juicio la especial preocupación de los empleados del acusado Volz por conseguir testigos aún sabiendo que esas personas jamás habían visto a su jefe, pero trataron de persuadirlos para que mintieran sin importarles las consecuencias”.
También fueron importantes los testimonios de los trabajadores de Hertz Renta a Car y considera que “¿por qué tratar de obtener testimonios falsos cuando la razón le indica a cualquier ciudadano que no es correcto? Esta situación pareciera que el acusado trató de armar una coartada que más bien se le vino encima y lo incrimina aun más”.
Finalmente la juez dijo que la prueba documental presentada por el doctor Ramón Rojas, defensa de Volz, “no aporta en nada que pueda generar duda razonable a favor de su defendido”.