- Fuertes críticas por desinterés en proyectos regionales en pos del Alba
Luis Núñez
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El “alineamiento” del presidente sandinista Daniel Ortega con el bloque Venezuela -Cuba -Irán y la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), conlleva un enorme peligro en las relaciones diplomáticas y comerciales con el resto de la comunidad regional e internacional, manifestaron ayer diferentes analistas.
Ortega manifestó recientemente que el Alba refleja una lucha “por la unidad latinoamericana”, justo cuando decidió no participar en Campeche, México, en una cumbre de mandatarios para relanzar el Plan Puebla-Panamá.
En la visión de la diputada María Eugenia Sequeira, de Alianza Liberal Nicaragüense, la política exterior de Ortega está haciendo de Nicaragua “una isla”.
Mientras su colega de bancada, Eliseo Núñez Hernández manifestó que la política exterior del Gobierno da “bandazos de ciego” al mostrar una preferencia por el Alba.
“Hay una falta de conocimiento, porque la verdad de las cosas es que tenemos que ver los beneficios. Nos tenemos que preguntar cuánto es lo que nosotros exportamos a Venezuela y cuánto exportamos a Estados Unidos. ¿Qué es lo que nos conviene y cuánto es lo que nos beneficia el Plan Puebla-Panamá?, ¿Cuál es la inversión que se va a dar?, porque es todo el corredor mesoamericano”, dijo Núñez Hernández.
Núñez agregó que una “asociación” con Venezuela y su presidente, Hugo Chávez, no favorece en nada al país ante los organismos financieros internacionales.
“Para mí es una política exterior equivocada del Presidente, puesto que lo que está haciendo es perjudicándonos con aquéllos que tradicionalmente nos han favorecido y nos han sacado a flote”, mencionó Núñez Hernández.
Alineamiento Cuba-Venezuela-Irán
El presidente Ortega fustigó recientemente un proyecto que Brasil y Estados Unidos promueven para la producción de etanol. “Son cantos de sirena”, sostuvo Ortega la semana pasada.
“Cada día que pasa hay un mayor alineamiento de este gobierno con el proyecto Chávez, con el proyecto Cuba y las relaciones con Irán”, argumentó el primer secretario del parlamento, el diputado del PLC, Wilfredo Navarro.
De acuerdo a Navarro, Ortega enrumba a Nicaragua hacia un sistema confrontativo ante la comunidad internacional, al apoyar “posiciones y metiéndonos en las luchas entre Estados Unidos y Venezuela; entre Estados Unidos y Cuba; entre Estados Unidos e Irán; son graves para nuestro país, porque comprometen nuestra política exterior”.
Navarro añadió que Nicaragua debe aprovechar los beneficios que ofrece tanto el Alba como el Cafta (Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos).
“No podemos estar asumiendo las posiciones confrontativas de Chávez, de Fidel Castro y las posiciones confrontativas de Irán, porque nos ponen en el plano internacional como comparsas de proyectos trasnochados, de proyectos extremistas y nos sacan de la realidad democrática de Latinoamérica”, precisó el diputado.
Buscapleitos
El presidente de ALN, Eduardo Montealegre, manifestó que Ortega se ha dedicado a “buscar pleitos” con sus homólogos centroamericanos en su afán de alinearse con Venezuela e Irán.
“El Alba no es una alternativa al Cafta y el PPP ha resultado ser efectivo con proyectos concretos, mientras que el Alba ha sido puras promesas que no se han realizado”, afirmó Montealegre.
Montealegre aplaudió la labor desempeñada por el Canciller de Nicaragua Samuel Santos, porque “a cada rato tiene que estar sacando las castañuelas del fuego al presidente Ortega”.
Agregó que Ortega no debería mezclar el conflicto limítrofe con Colombia con temas políticos, de desarrollo y económico-social.
Una isla
La jefa de la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), María Eugenia Sequeira, criticó ayer al presidente Daniel Ortega de inventar una cortina de humo para instaurar en Nicaragua un régimen chavista.
Sequeira dijo que Ortega pretende alejarse del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (Cafta en inglés) y del Plan Puebla-Panamá (PPP) para adherirse totalmente a la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba), de su homólogo venezolano Hugo Chávez.
Prisioneros del petróleo
La legisladora sostuvo que Ortega está interesado en impulsar las directrices políticas de Chávez, que quedó en evidencia con oposición del mandatario nicaragüense a la producción de etanol.
“En vez de ocupar las dos posibilidades (petróleo y etanol) y crear progresivamente una independencia del petróleo, Ortega lo excluye pensando únicamente en la parte política del sistema chavista y descarta los temas del etanol y del biodiesel”, enfatizó Sequeira.
Coincidiendo con la diputada Sequeira otros analistas consideran que sería lamentable para el país dejar ir oportunidades de desarrollo por adscribirse a un bloque ideológico.
Colombia, etanol y geopolítica
A criterio del filósofo Alejandro Serrano Caldera, es importante que Nicaragua defienda tanto jurídicamente en los tribunales internacionales, como públicamente en los medios de comunicación sus derechos, sin embargo valoró como negativo que el presidente emita declaraciones que involucren a varias naciones y que ubican a Nicaragua en situaciones confrontativas.
Sobre la posición de Ortega de avalar el Alba como la alternativa idónea sobre otros proyectos de integración como el PPP y otros tratados comerciales, Serrano afirmó que sería lamentable que se dejaran ir oportunidades que contribuirían al desarrollo del país, sólo por posiciones ideológicas.
“El Gobierno no debe adscribirse ideológicamente a ningún bloque, debe estar abierto a todas las posibilidades de cooperación, vengan de donde vengan, pero que no signifique eso un compromiso de carácter geopolítico o ideológico”, comentó.
El economista Adolfo Acevedo señaló que si bien en términos estrictamente económicos el Alba ofrece mejores beneficios a los países más pobres, debe haber transparencia en los acuerdos que se suscriben. “Aquí es muy importante la transparencia, el presidente tiene que ser transparente con los ciudadanos y las ciudadanas” advirtió el economista.
Acuerdos turbios
Tanto Serrano como Acevedo hicieron referencia a la poca claridad con que el Gobierno ha manejado la llegada del petróleo venezolano y de las plantas generadoras.
“Me parece muy bien que haya relaciones con Venezuela y que venga el petróleo siempre y cuando lo que viene de petróleo se haga en las condiciones que originalmente se dicen, lo que a mí no me parece es la ambigüedad; con las generadoras se dijo primero que eran donaciones, después resultaron que no eran donaciones sino que hay que pagarlas y si hay que pagarlas entonces eso se debió haber licitado y no se hizo”, indicó Serrano.
Por su parte Acevedo afirmó que, “lo que no queda claro es porqué una cooperación intergubernamental se va a canalizar hacia ciertas empresas privadas que ni siquiera se sabe cuáles son”.
Etanol, ¿bueno o malo?
“Eso también preocupa” dijo Serrano en relación a la posición de Ortega en cuanto a la producción de biocombustibles, desde el punto de vista de que la oposición a desarrollar esta alternativa en el país podría responder a intereses políticos ideológicos.
El analista señaló que si bien no está técnicamente en capacidad de decir cuál es la mejor alternativa, se mostró preocupado por el rechazo del mandatario a la posibilidad del etanol como una opción para ir superando la dependencia del petróleo, principalmente del petróleo venezolano.
Acevedo opinó que el tema del etanol, no debe politizarse porque al margen de lo que diga Ortega y Chávez, existe una preocupación muy seria en torno a este alcohol etílico como alternativa energética..
El economista dijo que el etanol tiene la característica de que utiliza enormes áreas cultivadas para producir poco combustible, lo que produce la elevación en el precio de los alimentos. En este sentido explicó que, “la demanda de etanol no es igual a la demanda de alimentos, crece la economía pero la demanda de alimentos no crece igual, la gente no come más porque aumentó el ingreso, pero la demanda de etanol sí es elástica, cuando crece la economía la gente quiere más carros, sobre todo en los países desarrollados.
Sin embargo dijo que algunos países pueden ver en el etanol una opción de desarrollo independientemente de su posición ideológica, lo que ilustró con la decisión del Presidente de Ecuador, Rafael Correa, que siendo de izquierda, ha visto en el etanol una opción para su país.
FSLN: no hay distanciamiento
El secretario de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), José Figueroa , rechazó el alegato de que el Gobierno de Nicaragua esté alejándose del Cafta para enfocarse en el Alba.
“(Nicaragua) está integrándose a distintas opciones que antes no tenía, es decir que aquí la política general del Gobierno es tener relaciones con todos los países, gobiernos del mundo y organismos regionales, suscribiendo tratados no solamente con un bloque de países, sino con todos los que sean posible”, dijo Figueroa.