Un síntoma en muchas de las alumnas del internado Villa de las Niñas es la aparente imposibilidad para caminar. (LA PRENSA/aAP/G. Bull)

Examinan posible histeria colectiva

Caso involucra a 600 niñas de un internado religioso MÉXICO/AFP Seiscientas niñas que sufrieron una extraña “histeria de masas”, en un estricto internado católico dirigido por surcoreanas, son examinadas desde este lunes por especialistas en salud mental en busca de los detonantes, ante supuestos maltratos que infringieron las monjas en las menores. Dificultad severa para […]

  • Caso involucra a 600 niñas de un internado religioso

MÉXICO/AFP

Seiscientas niñas que sufrieron una extraña “histeria de masas”, en un estricto internado católico dirigido por surcoreanas, son examinadas desde este lunes por especialistas en salud mental en busca de los detonantes, ante supuestos maltratos que infringieron las monjas en las menores.

Dificultad severa para caminar, dolores intensos de cabeza y en algunos casos diarrea, son los síntomas que comenzaron a presentarse en las niñas desde octubre pasado.

“Esas manifestaciones no residen en una lesión orgánica, y para encontrar las causas este lunes comenzaron los exámenes sicológicos y siquiátricos a las 600 niñas que ya analizamos a nivel clínico para descartar enfermedades biológicas o contagiosas”, comentó a la AFP Víctor Manuel Torres, subdirector de Epidemiología de Salud del Estado de México (centro), quien en días pasados indicó que el primer diagnóstico era que se tratara de una “histeria de masas”.

En el internado Villa de las Niñas, de la congregación Hermanas de María creada en Corea del Sur, hay un promedio de 3,600 niñas quienes durante un período de cinco años estudian gratuitamente secundaria y preparatoria técnica. El único requisito que deben cumplir para ingresar es ser pobres.

Además de cumplir con los estudios y rutinas religiosas, las niñas reciben clases de cocina, costura, música, de tal forma que viven apegadas a rígidos horarios y con posibilidad de ver a sus padres sólo dos veces al año.

Los familiares tampoco reciben información alguna de sus hijas vía telefónica, así que cuando se hizo público el caso, cientos de familiares llegaron al internado y unas 280 menores fueron llevadas a hospitales seleccionados por los padres.

Tres de ellas se encuentran en el Hospital Pediátrico Legaria de la Ciudad de México.

“Les hemos hecho exámenes y descartamos enfermedades neuropáticas, medulares e infecciosas. Se recuperan sin medicamento y a simple vista se ve que no sufrieron ningún maltrato, aunque habrá que esperar los resultados sicológicos, yo creo que sólo tienen estrés por el riguroso ritmo del internado”, dijo a la AFP el neurólogo del hospital, Alberto Serrano.

Víctor Torres aseguró que fueron las mismas monjas las que pidieron la intervención de la secretaría de Salud, aunque la presunción de las religiosas, fiebre reumática, fue errónea.

“Todas las afectadas presentan la misma marcha; de puntas, con las rodillas semiflexionadas, y con un andar conocido como marcha de tijera, lo delicado es que si siguen caminando así sí tendrán complicaciones musculares”, añadió.

De las 600 niñas que han sido analizadas, actualmente 120 siguen presentando los síntomas. Algunas de las niñas han denunciado a la prensa supuestos castigos que rayan en la crueldad, como permanecer en el estiércol de los animales de la granja del internado, prohibición de recordar sus cumpleaños con el fin de que olviden el sentido de pertenencia o correr descalzas.

Margie Cheong, la monja que dirige el internado Villa de las Niñas, ha negado versiones periodísticas que señalan que la enfermedad puede tener su origen en el estrés causado por la estricta disciplina y las reprimendas que presuntamente sufren las niñas.

La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México abrió una investigación por oficio.

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