Padilla cambia señal

[email protected] ¡Cuidado! Hay cabezas en peligro. Cada vez que David Ortiz hace swing provoca escalofríos y hace crujir hasta las vigas de los estadios. Cuando hace erupción pegándole en la nariz a una pelota, ésta desaparece inutilizando los radares, como producto de un acto de magia realizado por David Cooperfield o Lance Burton. Así que, […]

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¡Cuidado! Hay cabezas en peligro.

Cada vez que David Ortiz hace swing provoca escalofríos y hace crujir hasta las vigas de los estadios. Cuando hace erupción pegándole en la nariz a una pelota, ésta desaparece inutilizando los radares, como producto de un acto de magia realizado por David Cooperfield o Lance Burton.

Así que, los dos jonrones que conectó en turnos consecutivos contra Vicente Padilla no tienen una pizca de rareza, ni impiden valorar en su real dimensión el trabajo realizado más adelante por el tirador pinolero, enviándonos una señal muy diferente a la que recibimos cuando naufragó ante Los Ángeles en su primera salida.

Este Padilla que sólo permitió dos hits sencillos en las siguientes cuatro entradas, retirando a nueve en fila, es el que todos queremos ver reiteradamente, aunque por supuesto con mayor respaldo ofensivo.

El pinolero mostró su temperamento logrando reaccionar rápidamente a la agresión de Ortiz. Nada de arrugarse en su pitcheo, ni sobreestimar al fiero Curt Schilling en la acera de enfrente. Con poder y su control estableció un dominio llamativo.

¡Diablos!, ¿cómo fallaron Michael Young y Mark Texeira con el empate en tercera y sólo un out en el cierre del octavo?

Bueno, Jonathan Papelbon ciertamente salvó el juego con su mortífera precisión. Entró en acción con el marcador apretado al máximo 3-2, hombres en las esquinas y dos outs pendientes. El temible Young fue paralizado por una bola rápida de 96 millas y Texeira se resignó mansamente a conectar un elevado dentro del cuadro.

Siempre he estado claro, que triunfos y derrotas tienen a veces sólo un valor estadístico, porque no corresponden a las actuaciones y Vicente Padilla en su segunda derrota lució bien, con mayor consistencia y más autoridad.

Confiamos en que los mejores momentos estén por venir.

Cápsulas

En San Francisco, hasta el Golden Gate, está sudando después de ver saltar hecho añicos dos veces al zurdo de 126 millones, Barry Zito. El ganador del Cy Young Liga Americana del 2002 tiene 0-2 y una efectividad impublicable.

En Nueva York, por un fin de semana, Alex Rodríguez volvió a crecer disparando tres jonrones, impulsando ocho carreras y subiendo a 381 puntos. Además, jugó sin errores. Seguramente amaneció en la Estación Central de Trenes sintiéndose liberado, saludando a medio mundo.

Alberto Pujols salió del closet para conectar su primer jonrón de la temporada, durante un atropello de los Cardenales a los Astros. El dominicano estaba sumergido en un preocupante slump de 17-1.

En tanto el zurdo Johan Santana, que en el 2006 perdió sus primeras tres decisiones sólo para realizar un enderezamiento impresionante que lo llevó a la Triple Corona y al Cy Young, se apuntó rápidamente su segundo triunfo, con pitcheo de cero carreras en siete entradas contra los Medias Blancas.

Recuerden, puede ser Agente Libre al caer el telón de esta temporada.

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