Riad/EFE
Los países árabes revitalizaron el jueves en Riad, la capital saudita, la iniciativa de pacificación que ofrecieron a Israel en 2002 y exigieron que ese país la acepte porque “no les daremos la paz gratis”, dijo el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa.
Esta postura la expresó Musa en una conferencia de prensa con el Ministro de Exteriores saudita, príncipe Saud al Faisal, al final de la Cumbre de dos días que los jefes de Estado y de Gobierno de la Liga Árabe celebraron en esta capital y que fue boicoteada por Libia.
Tanto Musa como el príncipe Saud criticaron la exigencia israelí de enmendar la oferta árabe en lo que se refiere a los puntos sobre el “derecho a retorno” de los refugiados palestinos y el estatus final de Jerusalén Oriental.
“Los mensajes recibidos hasta el momento de Israel muestran que los israelíes quieren sólo que los países árabes normalicen sus relaciones con ellos, sin nada a cambio”, dijo Musa, mientras recalcaba: “les decimos que nada es gratis”.
Recordó que la propuesta ofrece el reconocimiento de los 22 miembros de la Liga Árabe del Estado de Israel a cambio de la retirada total israelí de los territorios árabes ocupados por ese país durante la guerra de los Seis Días de 1967.
El plan también exige la creación de un Estado palestino independiente con su capital en Jerusalén Este, al lado del israelí y una solución justa, negociada y basada en la resolución 194 de la ONU al problema de millones de refugiados palestinos.
Por su parte, el Gobierno israelí, a través de un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, comunicó que “estudia” la propuesta.