- No es ningún mito. El agua es la mejor medicina preventiva y el más efectivo secreto de belleza del mundo. Es capaz de evitar enfermedades, brindarnos una piel bella y tersa y mucho más. Lea sobre sus bondades y luego corra a tomar agua
Agua para la vida
No existe ningún otro líquido que la sustituya
1.- Una persona de tamaño y peso normal necesita 8 vasos de 8 onzas en promedio. Si la persona es gruesa, calcule un vaso grande (10 a 12 onzas) por cada 8 kilos extra.
2.- Las personas que hacen mucho ejercicio también necesitan uno o dos vasos más al día, así como las que viven en un clima seco y caliente.
3.- Se puede sobrevivir sin alimentos cerca de un mes pero solamente se puede vivir entre cinco y siete días sin beber agua.
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No hay nada más cierto que la afirmación: El agua es vida y, por ello, podríamos escribir miles de páginas sobre los beneficios del agua sobre la salud.
Ninguna otra sustancia está tan ampliamente involucrada en diversas funciones, como el agua. Es esencial para la digestión, absorción y eliminación de desechos y para la estructura y función del aparato circulatorio. Además, actúa como medio de transporte de todas las sustancias corporales y regula la temperatura corporal.
Debido a que en el cuerpo no existe un depósito de agua, debe restituirse lo que el organismo pierde normalmente a través del sudor, la respiración, la orina y otras pérdidas insensibles, con el fin de conservar la salud.
De acuerdo a la dietista, Martha Justina González, Master en Nutrición Aplicada, el agua debe considerarse como un verdadero nutriente.
Cuando vemos todas las funciones que tiene en el cuerpo, tenemos que decir que la ingesta apropiada de agua nos sirve para el mantenimiento de la salud y nutrición. Con sólo mantener la hidratación apropiada del cuerpo, se previenen problemas renales y de las vías urinarias, disminución de la presión sanguínea, estreñimiento y muchas más enfermedades.
Para quienes aún no se motivan a ingerir suficiente agua todos los días y desean un linda figura, tal vez este dato ayude: el agua contribuye a controlar el peso corporal y la retención de fluidos y, además, ayuda al cuerpo a eliminar toxinas. Estudios recientes demuestran que al ingerir menos agua los depósitos de grasa aumentan, mientras que al beber más agua, aquellos se reducen.
¿Cuánta agua debo tomar?
Las necesidades y requerimientos de agua varían en las distintas etapas de la vida de las personas. Los niños, ancianos, mujeres embarazadas y en período de lactancia requieren mucha más agua pues aumentan sus necesidades nutricionales, señala la experta.
Asimismo, las necesidades de agua por día son difíciles de calcular ya que pueden variar según la actividad física, clima, hábitos alimenticios, entre otros. Se recomienda a los adultos beber alrededor de 2.5 litros por día y más cantidad si hace ejercicios o está en climas calurosos. El té, el café y las bebidas tipo cola no cuentan, ya que contienen cafeína y poseen un efecto diurético. También el estrés emocional aumenta las necesidades de agua para el cuerpo.
Por otra parte, no todo el agua que necesitamos ingerir procede del agua de bebida, ya que parte de esta cantidad es transportada con los alimentos. Un 60% del agua necesaria es ingerido a través de líquidos, 30% de alimentos (todos los alimentos aportan agua, unos más que otros como las frutas y los vegetales) y un 10% producción de agua metabólica.
Entre los signos de que necesita beber más agua se incluyen los dolores de cabeza, el cansancio y la dificultad para concentrarse. Un signo de que su cuerpo necesita más agua es la orina oscura y, la orina clara y levemente coloreada es un signo de que está hidratada. La sed es un indicador tardío del estado de deshidratación, aparece cuando se ha perdido de uno a dos litros de agua; por lo tanto, se debe beber antes de sentir sed, afirma.
Piel espléndida
También para la piel, tomar agua es sumamente beneficioso. Según la doctora Brenda Salgado, de la Clínica Médica de Piel, una piel hidratada se reconoce a simple vista, es flexible, tersa, suave y luce rosada. La piel deshidratada es todo lo contrario. Se muestra seca, pálida o ceniza, gruesa, escamosa, no tiene la tersura adecuada y la barrera cutánea se ve alterada.
Dicha deshidratación puede ser ocasionada por la poca ingesta de agua, por las pérdidas transepidérmicas de agua y por condiciones ambientales (altas temperaturas y exposición solar), el paste de baño y jabones antibacteriales que barren con los lípidos normales de la piel.
El 75 % del agua que está contenida en la piel se encuentra a nivel de la epidermis, dicha agua se aporta a la piel a través de dos vías. La primera es la interna, la que tomamos, pero parte de esa agua se pierde al atravesar la barrera cutánea.
El resto de agua es la que se aporta desde afuera, como el baño o la hidratación por medio de cremas humectantes. Al bañarnos el agua permite que se hidraten las células pero se pierde después de cinco minutos. Si la función de barrera de la piel está intacta, puede mantenerse durante algún tiempo pero si está alterada se pierde más rápido, explica la doctora.
De acuerdo a la doctora, no existen enfermedades dermatológicas a causa de la falta de ingesta de agua pero sí asociadas a factores nutricionales, sicológicos o asociados a otra enfermedad.
El consejo de la dermatóloga es la ingesta de agua, cultivar el hábito de humectar la piel con cremas humectantes a base de ceramidas, tener una dieta balanceada, evitar abrasivos durante el baño de forma regular, evitar jabones antibacteriales o duchas con agua caliente y evitar exposiciones prolongadas al sol.
Hay que tomar conciencia de que es básico mantener una piel adecuadamente hidratada para hacerla menos susceptible a agentes agresores, enfatiza la dermatóloga Brenda Salgado.