- La ausencia de socorristas en algunos balnearios del país, la imprudencia de los veraneantes y la falta de señalización de los sitios de mayor riesgo son factores que inciden en las muertes por ahogamiento
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Frente a la bocana o estero del balneario La Boquita está uno de los sitios identificado por la Cruz Roja como de mayor peligrosidad para los bañistas, por las corrientes marinas y la presencia de muchas rocas.
Este sitio, cuando la marea está alta, se observa tranquilo y muy atractivo para nadar, sin embargo representa una trampa mortal para el que desconoce esas aguas.
En el citado lugar fue rescatado sin vida Francisco Javier Poveda Morales, de 40 años, originario del barrio Camilo Ortega, de Managua, siendo la primera víctima del verano 2007 en Carazo. Mientras en el río Cascalojoche, de Santa Teresa, se ahogó recientemente Francisco Chávez Cortés, de 18 años, que al parecer se introdujo a la poza y no volvió a salir a flote. Más tarde fue rescatado sin vida por sus acompañantes.
Hasta ahora son las dos personas fallecidas en sólo la entrada del verano en esta zona. Las autoridades registran dos ahogados el año pasado durante la temporada.
Según miembros de la Cruz Roja, Poveda Morales se confió y penetró 600 metros adentro de la costa, junto a sus acompañantes Elvis Manuel Blanco, de 26 años, y William Iván Jiménez González, de 17. Los dos últimos tuvieron un poco más de suerte y fueron rescatados con vida.
Otro lugar que está dentro de los peligrosos en el mismo balneario se ubica frente a la casa de verano de las monjas. Allí hay un macizo de rocas que la gente conoce como Las Cortinas, ya que las olas revientan con fuerza formando enormes cortinas de agua capaces de arrastrar al bañista hacia adentro.
La Boquita es un punto de interés de la Cruz Roja porque a esta playa acuden masivamente veraneantes de todo el país y se calcula que este año la expectativa de visitantes supera las 25 mil personas.
El comandante Ramón Guido, director del área de socorristas de la Cruz Roja en Carazo, manifestó que a falta de recursos económicos la institución no podrá cubrir en un ciento por ciento las playas, pero realizarán un trabajo preventivo para evitar desgracias.
“Aunque la gente se moleste vamos a sacarlas, si es posible con ayuda de la Policía, de lugares donde nosotros sabemos que es muy peligroso bañarse”, dijo Guido.
PUNTOS DE RIESGO
Indicó que en Casares existen otros puntos muy riesgosos para la vida humana. Estos son conocidos como La Cruz, donde también hay muchas rocas y el mar entra con fuerza cuando hace llena. “En este lugar se han registrado muchos ahogados, la gente consume licor y luego se introduce y no vuelve a salir”, refirió. Su teoría señala que en este lugar se hace una poza que nadie le ha tocado fin.
HUEHUETE SIN VIGILANCIA
Para los especialistas en la materia, como pescadores y socorristas, también la playa de Huehuete es muy peligrosa, aunque bastante calma, por cuanto la mayoría de visitantes tienen casas de verano en el lugar. Es una playa segura, en ese sentido, por eso casi no hay registro de ahogados, pero tiene una zona que se llama Zanja de Ámbar, que también es profunda.
Tupilapa es otra playa de Jinotepe donde sus visitantes son dueños de casas. Esa zona está más alejada y aunque es catalogada como la más peligrosa de todas, porque las olas revientan muy cerca de la costa, está desprotegida en su totalidad por los guardacostas.
Otros sitios peligrosos que no estarán bajo el resguardo de Cruz Roja son: El Tamarindo que corresponde a Jinotepe y es un estero. La zona de La Conquista, Santa Teresa, donde están Los Hoyos, Cascalojoche, la Poza de San Diego y otros que tienen un registro alto de ahogados.
Guido asegura que necesitan 70 recursos humanos para cubrir todos los sitios que en verano son visitados por la población.
CON LAS UÑAS
A sólo una semana de comenzar la temporada de verano, la Cruz Roja apenas ha recaudado 28 mil córdobas, de 38 mil que necesita para garantizar agua, alimentos y otras necesidades a los guardavidas voluntarios. “A estas alturas las alcaldías de Jinotepe y Diriamba y las instituciones de la empresa privada han cantado cero”, comentó el comandante Ramón Guido.
Sólo las alcaldías de Dolores y El Rosario han apoyado y el diputado Juan Ramón Jiménez donó 30 galones de combustible. La Cruz Roja necesita 70 hombres para cubrir todos los sitios, pero sólo cuenta con 36 personas. De éstas, ocho son pescadores de La Boquita, pero se les debe pagar el servicio.
MUELLE DE SAN JORGE, UNA TRAMPA MORTAL
La parte norte del muelle se ha convertido en una trampa mortal para quienes se aventuran a tomar un chapuzón. Durante todo el año, de este balneario y específicamente de la zona mencionada, se reportan personas ahogadas, principalmente ciudadanos originarios de otros municipios.
La temporada de Semana Santa no es la excepción para que se produzca una tragedia.
En este año, sin que oficialmente haya iniciado la temporada de Semana Santa, ya se registran cinco personas ahogadas, justamente del lado norte del muelle de San Jorge, que es el lugar donde atracan las lanchas que viajan hacia la Isla de Ometepe.
La zona norte del muelle es constantemente dragada para evitar que las embarcaciones encallen y esto hace que el lugar sea más profundo; desafortunadamente aunque una vez existió un rótulo que indicaba la peligrosidad del área, ahora no hay señalización alguna que indique esto.
SIN SEGURIDAD
Hasta este viernes, las autoridades de la Cruz Roja de Rivas no estaban seguras si darían cobertura a los balnearios más concurridos del departamento. Al respecto Jazmina Potoy, directora de esa filial, indicó que el problema que han encontrado es que las municipalidades se resisten a cubrir con el presupuesto elaborado por ellos.
Considera que las zonas más peligrosas son el muelle de San Jorge y El Astillero, balneario ubicado en Tola. En este lugar, según Potoy, hay fuertes corrientes y como usualmente es visitado por personas de otros departamentos, el desconocimiento y la confianza han provocado algunas tragedias.