Las cortinas y visillos pueden agrandar los ventanales pequeños o realzar un mirador.
Mejore su efecto
Aumentando medidas: colocar una cortina de suelo a techo y con un ancho mayor que el hueco si la ventana es de pequeñas dimensiones: logrará un efecto visual de ampliación.
Ocultando vistas: si quiere disimular una fea panorámica pero sin perder luminosidad, opte por un tejido muy ligero, casi transparente, y sin vuelo.
Si es un mirador
Respete su profundidad. Aproveche el hueco estructural que enmarca su mirador y deje visible colocando las telas muy cerca del vidrio. Ese fondo le da mayor relevancia.
Defina sus límites o agrande: ventanales grandes flanqueados con cortinas para reforzar su imagen. En caso contrario, utilizar un tejido de visillo y colocar una caída que sobrepase el marco de ancho y de alto.
Escoger su estilo
Paneles lisos: los tejidos encerados o rígidos, al estilo japonés, y de colores neutros ofrecen una nota de modernidad en espacios clásicos.
Cortinas tupidas y de gran peso: las telas de trama densa son ideales para cortinas tradicionales, con mucha caída y vuelo. Procure que tengan bastante altura y rocen el suelo, en caso contrario, podrían reducir visualmente la longitud del vidrio.
Barras: están de moda los modelos metálicos con remates sencillos. [email protected]