- La principal recomendación en el verano es protegerse del exceso de sol. Conozca cómo y cuándo es mejor rendirse ante los rayos solares
En esta temporada del año, los cuidados de nuestra piel deben ser mucho más exhaustivos que el resto del año puesto que el sol, las altas temperaturas y el agua del mar provocan resequedad y deshidratación.
En la sociedad actual existe la creencia que una piel bronceada es más saludable y sexy después de las vacaciones. Sin embargo, muchos ignoran que la exposición inadecuada al sol no sólo provoca insolaciones y quemaduras a corto plazo sino que el daño es acumulativo a través del tiempo, lo que se significa un envejecimiento prematuro.
Por dichas razones, los fotoprotectores son un componente indispensable estos y todos los días. De acuerdo a la doctora Tania Aráuz, dermatóloga de la Clínica Piel de Ángel, las personas de piel muy blanca y pecosa, cabello rubio, castaño y de ojos claros deben aplicarse un factor de protección solar mayor de 50.
En el caso de las pieles morenas, pueden usar un factor de protección solar de 30. Los protectores solares en cremas son recomendables para pieles secas y para pieles grasosas y para las zonas pilosas son mejor en spray.
La dermatóloga recomienda aplicarlo en forma uniforme y en cantidad generosa en todo el cuerpo especialmente en la cara, cuello, brazos, hombros y piernas, sobre la piel seca.
Hágalo 30 minutos antes de iniciar la exposición al sol. Vuelva a aplicarlo al menos cada dos horas de exposición continúa y después de bañarse en el mar o en la piscina, incluso los protectores resistentes al agua deben de reaplicarse, señala la dermatóloga Tania Aráuz.
Evite exponerse al sol entre las diez de la mañana y las tres de la tarde puesto que en esos momentos, los rayos solares son más intensos. Incluso, aun en los días nublados o bajo sombra, debe usarse un buen protector solar.
Asimismo, la doctora aconseja tomar cuidados especiales con bebés y niños quienes a partir de los seis meses de edad ya pueden usar protector solar.
Los labios y el cabello también sufren muchísimo durante estos meses de verano.
No olvide usar barras labiales fotoprotectoras, y productos especiales para minimizar los efectos del agua y el sol sobre el cabello.
La especialista llama a evitar las camas solares. La luz ultravioleta que emiten las cabinas de bronceado causan quemaduras, envejecimiento cutáneo prematuro y aumenta el riesgo de cáncer de piel.
También aconseja tener especial cuidado con ciertos medicamentos que aumentan la sensibilidad al sol, como las píldoras anticonceptivas, ya que pueden provocar o acentuar las manchas faciales. El protector solar de uso diario es vital en la prevención.
Después de exponerse al agua clorada de una piscina así como a la sal del mar, es necesario tomar una ducha inmediatamente con el fin de eliminar de la piel aquello que la pueda dañar. Es importante usar ropa adecuada.
Para el verano, lo recomendable es ropa liviana de algodón de colores vistosos y evitar telas sintéticas. Las sandalias confortables, sombreros de alas anchas, lentes de sol y sombrillas son accesorios que no puede olvidar en casa.
Consuma diario entre 6 y 8 vasos de agua, fibras, carne blanca, frutas y verduras.