- El pelotero Mario Holmann se encuentra en su último año de contrato con los Yanquis de Nueva York, y deberá demostrar que aún tiene el fuego que movió a la organización de los Bombarderos del Bronx a firmarlo en la Navidad del 2002, cuando apenas tenía 18 años.
Mario Holmann, prospecto de los Yanquis de nueva york
“El secreto del éxito es la constancia en el propósito”, dijo el escritor y político inglés, Benjamin Disraeli, expresión que parece comprender el pelotero nicaragüense Mario Holmann Barrios, quien se encuentra ante su última oportunidad para demostrar el talento que motivó a los Yanquis de Nueva York a firmarlo en diciembre del 2002.
Holmann no viene precisamente de su mejor año. En el 2006 resumió un pobre promedio de .213 en Clase A, y un ligeramente superior .254 en Clase A Fuerte, ambas actuaciones se registran por debajo del .271 que alcanzó en el 2005.
Incluso, en Nicaragua no tuvo una buena actuación con las Fieras del San Fernando en la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LNBP).
En ese 2005, Holmann estafó 40 bases en 48 intentos y anotó 45 carreras, desempeño que elevó su valoración entre los expertos de Estados Unidos.
Muchos pensarán que se ha sobre dimensionado la figura de Holmann, pero hay que escuchar a los especialistas hablando de su velocidad y sus manos.
“Su rango de cobertura rompe esquemas y continuamente roba hits seguros a sus oponentes. Es tan bueno, si no mejor, que la mitad de los actuales segundas bases de Grandes Ligas y está proyectado para ser un defensor del calibre de un ganador de Guante de Oro en las Mayores”, dijo el año pasado Patrick Teale, de la revista PinstripesPlus.com.
“La velocidad de Holmann es increíble y podría robar más de 50 bases anualmente, por simple exhibición si se mantiene saludable. Es un corredor que electriza y que da gusto verlo desplazarse”, añadió.
Recientemente, el equipo de expertos de la misma revista, especialista en el sistema de Ligas Menores de los Yanquis, afirmó que Holmann podría ser ahora mismo candidato a Guante de Oro en Grandes Ligas.
Tras un 2006 para el olvido, en el 2007 intentará recuperar el paso y asegurar que dispone de la motivación para convertir una carrera que ha sufrido una caída.
¿Cómo recibís esta nueva valoración sobre tu guante?
Creo que es bastante alentadora porque el año pasado no fue muy bueno que digamos. Entonces, eso me viene a dar como un poco más de confianza en mí mismo. Si me dieron este galardón es porque aún tienen esperanzas en mí. Lo que tengo que hacer es empezar a creer en mí mismo, para salir adelante este año.
Tu guante roba muchos hits a los contrarios, pero también necesitás conectarlos
Así es. En la defensa considero que estoy bastante bien. Desde luego que me hace falta cubrir algunos detalles de mi defensa, pero en líneas generales estoy bien. En bateo es que no me ha ido tan bien, por muchas razones: fallas en la mecánica, o que el pitcheo estaba muy difícil. Creo honestamente que mi poco bateo se debió a fallas en mi mecánica y de mentalidad. Pero este año voy con la mente en blanco. Ya olvidé el pasado, ahora estoy viviendo el presente, y voy a concentrarme en el 2007.
¿Qué provocó que bajaras tu rendimiento? Problemas mentales ¿por qué?
No sé sinceramente. Un año bateé sobre .300, otro .271 y el año pasado me bajé hasta los .213. Quizás porque esperaba iniciar el 2006 en Clase A Fuerte y que me hayan dejado en Clase A media como que me bajó los ánimos. No debió haber sido así, si no debí estar determinado a “matar” la liga, para demostrar que debería estar jugando en Clase A Fuerte. Bajé la guardia y eso seguramente me hizo fallar en la mecánica. Ahora aprendí la lección. Dondequiera que me ubiquen voy a dar lo mejor de mí.
Muchos creen que tu relación de noviazgo te ha distraído un poco
No. Para mí eso no ha afectado. Yo soy una persona madura y sé lo que quiero. Mis metas están claras. Quiero llegar a Grandes Ligas y eso no ha cambiado. Cuando a uno le va mal, la gente siempre busca una excusa, y ahorita la excusa es el noviazgo. Si me hubiera ido bien el año pasado nadie dice nada, porque en la temporada que robé 40 bases y bateé .280 estaba con ella y nadie dijo nada. Ahora, el año pasado me va mal y dicen que es ella. Entonces, son excusas, y para mí son excusas baratas. Simplemente se me bajaron los ánimos porque no me ascendieron, fallas en la mecánica y falta de suerte también. Fueron muchos factores, pero ese factor (el noviazgo), no considero que me afectó.
¿Te ha ayudado entonces?
Sí. Ella (Sharon Amador) me apoya. Ella no me dice que deje de jugar beisbol. Al contrario, me dice que siga adelante y que donde yo esté va a estar ella, y que me va a apoyar en cualquier decisión. Más bien me da seguridad.
Es tu último año de contrato con los Yanquis ¿Te desanima o motiva?
Motivación más bien. Quizás un poco de presión, pero no me va a afectar en mi juego. No estoy pensando que si juego mal me van a botar. Trato de estar con la mente clara, pensando que es mi último año y que debo dar 200 por ciento de mi esfuerzo. Quiero demostrarle a ellos (los Yanquis) que tengo la capacidad. Y si no lo logro, pues tendré la tranquilidad que di mi mejor esfuerzo.
Se dice que como tenés otras opciones en la vida, no te entregás al máximo en el beisbol.
Es cierto que tengo otras opciones. No me voy a morir y quedar estancado si no juego beisbol. Pero, ahorita mi prioridad es el beisbol. Si estoy aquí es porque quiero llegar a Grandes Ligas, y que sea mi pan diario. Lo consideraría como una forma de vivir para mantenerme. El año pasado, te digo, me desanimé. Fue un año negro. Estaba frustrado. Pensé que esto no era para mí, pero fue como un momento de crisis. Después reaccioné y me dije que esto es para mí.
¿Tu nivel de sacrificio ha cambiado?
No, para nada. Al contrario, ahora voy más maduro. Antes, talvez no hacía todos los entrenamientos al 100 por ciento, sólo algunas cosas, porque estaba confiado. Ahora, aprendí la lección del año pasado, que me confié un poco. Este año voy decidido a entrenar extra, a hacer todo lo posible por mejorar.
Los especialistas decían que en septiembre del 2007 vos podías estar en las Grandes Ligas ¿Creés que sea posible?
Realmente uno nunca sabe. Cualquier cosa puede pasar. Puedo comenzar bateando como loco, dando hits por todos lados. Puede ser que sí, pero no voy con esa mentalidad, porque sería presionarme más. Voy decidido a dar mi mejor esfuerzo y que ellos decidan dónde me ubican.
¿Honestamente creés que aún tenés posibilidad de subir a Grandes Ligas?
Creo que sí. Tengo la capacidad. Voy a comenzar desde abajo, pero voy a llegar. La defensa la tengo, la velocidad en mis piernas la tengo, lo único que tengo que mejorar es el bate. Si el bate despierta, no habría duda que subo a las Grandes Ligas. Todo depende de Dios.
Apadrina a una familia pobre
No sólo se dedica sorprender con sus jugadas imposibles con el guante. Mario Holmann Barrios también ha mostrado, junto a su novia, la modelo Sharon Amador (Miss Ámbar 2006), su aporte a la sociedad, apadrinando a una familia de escasos recursos de Managua.
¿Cómo conociste a la familia?
Nos la presentaron en un programa de televisión y nos comprometimos a apoyarles en lo que podamos.
¿De qué manera apoyan a la familia?
Pues tratamos de no dar dinero, porque lo que queremos es darles la oportunidad que se ganen el dinero. Lo que hacemos es que de vez cuando le abastecemos una venta que se les facilitó. Últimamente no nos hemos comunicado mucho, pero siempre nos llamamos y estamos en contacto.
¿Cómo ha sido la experiencia?
Muy bueno. Salvaje. Uno se siente bien ayudando a otras personas, creo que más personas se deberían de unir para apoyar a otras familias necesitadas.
Su salida del San Fernando
¿Por qué saliste del San Fernando?
Porque el equipo de los Yanquis me dijo que descansara. Como había pasado jugando casi todos los meses del año, pues me dijeron que descansara y me preparara para los entrenamientos. Además que el equipo del San Fernando, como que para entonces ya estaba casi eliminado de la Final de la Liga Profesional.
Y cuando saliste del equipo ¿qué hacías? ¿Sólo descansaste?
Prácticamente sí. Claro que hacía ejercicio, para mantenerme en forma, además iba a practicar en una jaula de un amigo. Pero descansé lo suficiente.