- El reggaetonero cristiano habló con LA PRENSA sobre su carrera musical y otras interioridades
Emmanuel Rodríguez, mejor conocido como Manny Montes, nació en Puerto Rico, “La Isla del Encanto”, hace 25 años. El se entregó a la palabra del Señor desde que cumplió 16 años de edad, durante esa época inició a componer sus canciones en estilo hip hop y rap.
Su intención era buena, quería llevarle un mensaje educador a los jóvenes a través de su música, pero esta no fue muy bien vista por los miembros de su iglesia en ese entonces.
¿Qué sentiste en ese momento de rechazo?
Pues más que nada frustración, decía: estoy cantando algo bueno y la gente que me debería apoyar no me apoya. Era inmaduro y entonces me aparté, tomé malos caminos, pero un pastor me trajo palabras de restauración, y estuvo encima de mí, porque yo estaba bien rebelde.
¿Qué hiciste en el tiempo que te alejaste de la iglesia?
Muchas cosas que no tenía que hacer: discotecas, bebiendo, drogas. Una vida mala y pecaminosa. Si yo no hubiera encontrado al Señor creo que estaría en una prisión o siete pies bajo tierra.
Tuviste problemas de alcoholismo, ¿cómo saliste de eso?
Yo creo que Dios más que nada, porque todo tipo de vicios es difícil de romper, pero cuando uno le cree a Dios las cosas pueden cambiar. Yo cambié el alcohol por Jesucristo.
El reggaeton es un ritmo que incita al sexo y vicios, ¿cómo haces para cantarlo?
El reggaeton secular incita a muchos males que existen en la sociedad, pero los raperos cristianos llevamos un mensaje diferente. Es un ritmo sabroso, pero la diferencia es que traemos un mensaje diferente.
¿Se puede bailar?
Sí, con cordura. No es “perreo”, es “ovejeo”. No hacemos movimientos eróticos, nosotros bailamos para el Señor.
Vos escribís tus canciones, ¿ en qué te inspirás?
Yo me inspiro en realidades de la vida, yo creo que papa Dios me da la inspiración.
¿Hay competencia entre los reggaetoneros cristianos?
Yo creo que no, para mí no. Creo que no debe haber competencia, el único que se lleva la gloria es el Señor.
¿Qué piensas de los músicos cristianos que cantan reggaeton secular, como Tito El Bambino?
Que se decida. Él es mi pana, mi amigo, pero la realidad es que de una fuente no pueden brotar dos aguas, o es agua dulce, o es agua salada.