Carlos Silva dice que existen dos clases de cadejos, el blanco es bueno, camina detrás de los caminantes solitarios para protegerlos por la noche de otros espíritus burlones. El cadejo negro es un espíritu malo que trata de matar a los caminantes nocturnos. Silva relata que este Cadejo del mal ha matado a muchos en los caminos. Algunos han tratado de buscarlo y sólo han encontrado la muerte, como Justino, que salió a buscar por las noches al animal y amaneció muerto en un camino.