- Fiscalía y Procuraduría Ambiental consideran hacer acusación
CORRESPONSAL / CHONTALES
La Fiscalía, en conjunto con la Procuraduría Ambiental y posiblemente la Policía del departamento de Chontales, podrían realizar la próxima semana una reinspección en la curtiembre El Carrizal, de Juigalpa, para valorar si acusan o no al dueño de esta tenería por continuar contaminando el medio ambiente.
Recientemente el delegado del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena), en Chontales, Mario Zeas, denunció ante el procurador ambiental del departamento, Léster Montenegro, al señor Oscar Morales por cometer delito ambiental, ya que éste continúa contaminando la quebrada El Carrizal, situada en la zona 7 de la localidad.
Zeas dijo que en noviembre del 2005, su autoridad abrió proceso administrativo en contra de tres tenerías, incluyendo la del señor Morales, por contaminar la misma quebrada.
Pero, después de realizar una inspección en el sitio, determinaron que todas ellas tenían que cerrar y ser trasladadas a otro lugar que preste las condiciones, por lo que fueron notificados sus respectivos dueños.
Sin embargo, de las tres curtiembres sólo dos fueron trasladadas por sus dueños a un lugar conocido como Las Vainillas de Acoyapa, mientras que la tenería del señor Morales continúa en el mismo lugar contaminando la quebrada, ya que sus trabajadores lavan el cuero en el río, sintiéndose un mal olor.
SE VENCIÓ EL PLAZO
“Oscar Morales ha sido renuente a la disposición (en trasladarse a otro lugar), se le notificó en enero la finalización del proceso y recordatorio de las disposiciones que se le dieron en el 2005. Pero este señor sigue operando, por lo que el expediente se le mandó a la Procuraduría Ambiental para que le dé seguimiento ante la Fiscalía a su respetiva acusación. Hay múltiples quejas de los habitantes de ese sitio”, reiteró Zeas.
Benjamín Sequeira, quien trabaja en la tenería junto con el señor Oscar Morales, aseguró que ellos no están anuentes a irse a otro lado, pero que sí necesitan recursos económicos para hacerlo.
Reveló que a través de una misiva le solicitaron al alcalde sandinista de la localidad, Rito Siles, a que los apoye con un predio para trasladar la curtiembre, ya que no tienen dinero y que con las pocas ganancias que sacan de la empresa con costo les ajusta para medio darle de comer a sus familias y para invertir en el negocio.
El dueño de la curtiembre El Carrizal vende su producto de cuero principalmente en el departamento de Boaco.
LA PRENSA constató que los trabajadores lavan el cuero en la quebrada, y sus aguas van a parar al río La Tonga, que también está completamente contaminado. Además existe un hedor por el procesado que le hacen al producto. A orillas de la quebrada existe un pozo, donde los habitantes sacan agua, ante la escasez del vital líquido.